Eclipse solar
Ciencia
Pedro García, experto de ESA, sobre el eclipse: «Quienes lo vean lo recordarán el resto de su vida»
Pedro García Lario (Madrid, 1964) es miembro de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses, creada para coordinar y divulgar las actividades en España con motivo de los eclipses visibles en 2026, 2027 y 2028
El astrónomo y experto de la Agencia Espacial Europea (ESA), Pedro García Lario, ha asegurado que aquellas personas que puedan ver el eclipse del próximo 12 de agosto, que se podrá observar desde diferentes lugares de España, «van a recordar para el resto de su vida esos 100 segundos». Así lo ha manifestado García Lario este martes, en declaraciones a Europa Press.
Pedro García Lario (Madrid, 1964) es astrónomo de la ESA y miembro de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses, creada para coordinar y divulgar las actividades en España con motivo de los eclipses visibles en 2026, 2027 y 2028.
El astrónomo ha explicado que España en los próximos tres años va a tener «el privilegio de vivir tres eclipses de Sol».
El experto ha incidido en que estos tres eclipses consecutivos son «una circunstancia excepcional» pero también suponen «un reto desde muchísimos puntos de vista».
«Es un reto logístico el movilizar a tantos millones de personas que van a querer observar el eclipse en unas circunstancias que no son fáciles porque, por ejemplo, desde las grandes ciudades españolas, Madrid, Barcelona, el eclipse no va a ser visible y, en mitad de las vacaciones, muchísima gente va a querer desplazarse hasta los lugares donde se observa la totalidad y eso tiene implicaciones de control de tráfico, de medio ambiente. Estamos hablando de agosto, altas temperaturas, provisión de servicios, emergencias, y ha sido todo un reto intentar tener, en la mayor medida posible, todas estas circunstancias bajo control», ha sostenido.
Asimismo, ha subrayado que esta circunstancia supone también «una oportunidad para disfrutar de la astrofotografía» ya que el primer eclipse que tendrá lugar se produce «muy bajo en el horizonte» lo que permitirá «obtener imágenes espectaculares de elementos de nuestro patrimonio histórico nacional» como es el caso de «castillos o montañas, paisajes que uno siente familiares» y, además, «tener la oportunidad de fotografiar simultáneamente la imagen del sol eclipsado junto con estos lugares icónicos de nuestra geografía y también para la España despoblada».
García Lario ha destacado que el eclipse de 2026 «transcurre fundamentalmente» por zonas «muy poco densas en población» lo cual, a su juicio, puede ser «una oportunidad de desarrollo económico sostenible» si, con esta ocasión, «se fomentan actividades relacionadas con el astroturismo y se consigue que aquellas personas que nos hayan visitado por las circunstancias del eclipse, nos vuelvan a visitar en el futuro».
En esta línea, el astrónomo sostiene que el eclipse «no es solo fascinante para el ojo humano» y no solo se limita a «una experiencia visual» sino que es «una experiencia sensorial para vivir con los cinco sentidos»: «Van a ser los 100 segundos que las personas que vean el eclipse van a recordar para el resto de su vida», ha aseverado.
Así, ha indicado que esta experiencia también produce cambios en el entorno ya que, una vez se produce la totalidad del eclipse, «la temperatura baja sustancialmente, se producen corrientes de aire», y como «consecuencia de esta bajada de la temperatura brusca, los pájaros dejan de cantar, las gallinas van al gallinero, las vacas al establo y, cuando unos minutos después, pasa el eclipse, todo vuelve a la normalidad otra vez».
Igualmente, Pedro García Lario ha explicado lo que podrán ver aquellos interesados en el eclipse: «Empieza con la fase de parcialidad que podemos observar siempre protegidos por unas gafas homologadas adecuadas y, cuando llega la fase de totalidad, anteriormente, se produce lo que llamamos el Anillo de diamantes que son los últimos rayos de sol que se pueden ver antes de la fase de totalidad».
«Luego las perlas de Bailey, que son iluminaciones que llegan desde el sol a través de las montañas de la Luna, con lo cual podemos ver un poco el relieve de las montañas de la Luna y, finalmente la fase de totalidad», ha indicado.