Miguel Lázaro posa en el hospital Son Espases de Palma
Entrevista a Miguel Lázaro (CESM) «Está en manos de Pedro Sánchez evitar un otoño caliente en la sanidad»
El Debate entrevista al presidente de la Confederación Española de Sindicatos Médicos y del Sindicato Médico de Balears, en plena guerra de médicos contra el Estatuto Marco: «Es indecente»
Nacido en Teruel en 1957 y curtido tras décadas de sindicalismo médico, Miguel Lázaro asegura haber vivido prácticamente todos los conflictos que han sacudido la sanidad española. Sin embargo, sostiene que la confrontación abierta con la ministra Mónica García juega en otra categoría y ahora ya, después de meses de conflicto, apunta con el dedo acusador a Pedro Sánchez. Defiende que la huelga trasciende las reivindicaciones laborales y alerta de que está en juego la sostenibilidad de la sanidad pública, la falta de médicos, las condiciones de trabajo, las guardias obligatorias y el reconocimiento profesional de un colectivo que reclama un estatuto propio homologable al del resto de Europa.
–A estas alturas, no hará falta que le pregunte por la valoración que hacen de la ministra...
–Claramente, no hace falta. Es nefasta. Va a pasar a la historia como la primera ministra a la que se le convoca una huelga médica nacional después de más de 30 años. Llevamos más de 30 días de huelga y más de 15 meses de conflicto. Ha sido incapaz de gestionarlo y el impacto asistencial ya afecta a más de tres millones de pacientes entre consultas aplazadas, intervenciones demoradas y pruebas diagnósticas pendientes. Además, ha terminado enfrentándose no solo a los sindicatos médicos, sino al conjunto de las organizaciones médicas: colegios, estudiantes, sociedades científicas y decanos de facultades.
–Resulta incomprensible que una médico, como ella, haya incendiado su propio sector así... ¿Cómo ha llegado el conflicto a este punto?
–Porque la ministra ha ido construyendo su propia soledad. Primero apartó a las comunidades autónomas de la negociación y, cuando la situación se le ha desbordado, ha intentado corresponsabilizarlas. Si quería implicarlas, debía haber contado con ellas desde el principio. Ahora trata de repartir responsabilidades cuando la gestión del conflicto ha sido exclusivamente suya.
–Usted ha sido especialmente duro con la ministra.
–Porque ha tenido declaraciones muy desafortunadas hacia los médicos. Ha llegado a decir que secuestramos a los pacientes y ha insinuado que pacientes oncológicos o de diálisis se han visto perjudicados por la huelga, cuando sabe perfectamente que esas actividades están cubiertas por los servicios mínimos. También nos acusa de tener motivaciones políticas cuando enfrente tiene a todo el sector médico unido.
–¿Esto es solo laboral?
–No, esto ha dejado de ser un problema laboral. Es probablemente el conflicto más grave que ha vivido la sanidad pública en las últimas dos décadas, excluyendo la pandemia. Estamos hablando de la sostenibilidad futura del sistema sanitario.
–Siempre ponemos el foco en la ministra, pero al fin y al cabo, esto es un Gobierno de dos, presidido por el PSOE.
–Y por eso, la responsabilidad ya no es solo de Mónica García. Cuando el anteproyecto llegó al Consejo de Ministros, fue el Gobierno quien decidió seguir adelante con su tramitación. Por tanto, el responsable último es Pedro Sánchez. Si quiere evitar un otoño caliente en la sanidad pública, tiene capacidad para actuar.
–¿Cree que todo esto es una trampa del PSOE a la ministra?
R. Tengo la impresión de que la han dejado quemarse sola. No esperaban que el conflicto se enquistara tanto. Pero ahora ya no hablamos únicamente de la ministra; hablamos de una decisión política del Gobierno.
–¿Hay esperanza de acuerdo para evitar la huelga indefinida a partir de septiembre?
–Sí. Tenemos esperanza porque el problema tiene solución. Nosotros hemos presentado alegaciones durante el periodo de tramitación y existe una propuesta concreta. Si el Gobierno acepta las alegaciones planteadas por la Confederación Española de Sindicatos Médicos y el Sindicato Médico Andaluz, hay muchas posibilidades de evitar nuevos paros en otoño.
–Porque, para el que se haya perdido en este conflicto, ¿qué persiguen? ¿Cuál es el objetivo de la huelga?
–No es una cuestión corporativa. Lo que defendemos es la sostenibilidad del sistema sanitario. España necesita condiciones laborales homologables a las del resto de Europa para retener médicos. Si no hay médicos, el sistema no puede funcionar.
–¿Cuáles son las principales reivindicaciones?
–La primera es disponer de un ámbito propio de negociación y representación profesional, como ocurre en otros países europeos. Las condiciones laborales y retributivas de los médicos deben negociarse con representantes médicos.
La segunda es el reconocimiento de la singularidad médica mediante una clasificación profesional acorde con nuestra formación y responsabilidad. Hablamos de seis años de carrera, una especialidad, formación continuada durante toda la vida profesional y el máximo nivel de responsabilidad clínica, asistencial, legal y de gestión.
La tercera es que las guardias sean progresivamente voluntarias en un plazo de cinco años.
La cuarta, que la hora de guardia se pague por encima de la hora ordinaria. Actualmente, una guardia obligatoria puede llegar a pagarse menos que una hora normal de trabajo.
Y la quinta es equiparar nuestra jornada a las 35 horas semanales y que los excesos de jornada sean considerados horas extraordinarias.
–Las guardias son una línea roja en la negociación...
–Claro, forman parte de uno de los grandes problemas del sistema. Los médicos estamos obligados a realizar guardias durante gran parte de nuestra vida profesional. Además, esas horas cotizan, pero no computan para la jubilación anticipada, pese a incluir nocturnidad, penosidad y sobrecarga laboral. Es de locos.
–¿Qué ocurre cuando un médico deja de hacer guardias?
–Que alguien tiene que asumirlas. El problema es que las plantillas están infradimensionadas porque faltan médicos en la sanidad pública. Esa falta de profesionales no se debe a que España no forme médicos, sino a las condiciones laborales y retributivas existentes. Por eso volvemos a la necesidad de un estatuto marco que dignifique nuestra labor y nos homologue a Europa.
–¿Cómo responde a quienes afirman que los médicos «se forran» yéndose a la privada?
–Mire, el sueldo base de un médico ronda los 1.300 euros mensuales. Una miseria. Después se añaden complementos, carrera profesional y otros conceptos, pero cuando la gente conoce esa cifra, suele sorprenderse. Existe mucho desconocimiento sobre cómo se estructura realmente nuestra retribución.
–¿Y cuánto se paga una guardia?
–En Baleares hemos conseguido algunas de las mejores condiciones de España, pero aun así estamos hablando de alrededor de 32 euros la hora entre semana y unos 36 euros en determinados casos. Lo que pedimos es que la hora de guardia supere a la hora ordinaria porque implica una carga y una responsabilidad mucho mayores.
–Algunos sectores sostienen que la huelga tiene motivaciones políticas.
–Es falso. Si mañana cambiara el Gobierno, nuestras reivindicaciones seguirían siendo exactamente las mismas. Lo que reclamamos es un estatuto propio para los médicos y una homologación con Europa. Eso no depende de quién gobierne.
–¿Qué debe ocurrir para desconvocar la huelga?
–Es muy sencillo. Si el Gobierno acepta las alegaciones que hemos presentado durante el trámite abierto hasta el día 26, habrá posibilidades reales de acuerdo y de evitar nuevos paros. Si no lo hace, el conflicto continuará porque las reivindicaciones que defendemos son estructurales y afectan al futuro de la sanidad pública.