Qué es el Ébola y por qué es tan peligroso
Qué es el virus del Ébola: síntomas, contagio y por qué sigue siendo tan peligroso
Aunque la palabra ébola ya sea conocida por todos debido a los recientes casos, muchos no tienen presente cómo funciona este patógeno exactamente
El virus del ébola ha vuelto al foco mediático en Europa tras confirmarse un primer caso de contagio en Francia. En este sentido, se trata de un médico francés que había regresado a su país tras realizar varias misiones en la República democrática del Congo. Esta situación recuerda mucho a lo sucedido en España en 2014, cuando una auxiliar de enfermería española se contagió de esta misma enfermedad por primera vez en la historia del país.
Sin embargo, aunque la palabra ébola ya sea conocida por todos debido a los recientes casos, muchos no tienen presente cómo funciona este patógeno exactamente, qué peligros presenta ni cómo alguien puede contagiarse de él. Esta información es de suma importancia, ya que se trata en una enfermedad considerada como grave.
Qué es el ébola y cómo se transmite
El ébola se trata de una enfermedad grave y a menudo mortal. Esta se detectó por primera vez en 1976, cuando se produjeron dos brotes simultáneos: uno de enfermedad por el virus del Sudán en Nzara (en el actual Sudán del Sur) y otro de enfermedad por el virus del Ébola en Yambuku, en la República Democrática del Congo.
Desde entonces se han detectado varios brotes en África, siendo el más destacado el de 2014. La infección se produce por contacto directo o indirecto con la sangre u otros líquidos o secreciones corporales (heces, orina, saliva) de animales u otras personas infectadas. No se transmite a través del aire. Además, las personas no transmiten el virus mientras no presenten síntomas, y siguen siendo infecciosas mientras haya virus en su sangre.
Síntomas principales
Respecto a los síntomas iniciales, por norma general estos suelen ser la aparición repentina de fiebre, cansancio, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta. Más adelante, a estos se les suelen sumar vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
Estos síntomas suelen aparecer durante el momento de incubación, que se produce durante un intervalo de 2 a 21 días. Aunque también se conozca a esta enfermedad como fiebre hemorrágica del ébola, las hemorragias no son un síntoma tan frecuente, pero pueden aparecer en fases más avanzadas de la afección.
Prevención y vacunas
Para frenar cualquier posible brote, es esencial que la población colabore en diferentes actividades de control. De este modo, una persona que padezca la enfermedad debe seguir todas las indicaciones pertinentes para no propagar el virus. Finalmente, en cuanto a las vacunas, las variantes de Ervebo (Merck & Co.) y Zabdeno y Mvabea (Janssen Pharmaceutica) son las únicas aprobadas, aunque la ciencia sigue trabajando en más tratamientos para hacer frente a este peligroso patógeno.