Alazne Solabarrieta Lecea y Koldo Olalde, en un cartel de búsqueda tras el terremoto
Muere una española en el terremoto de Venezuela, nieta de un exalcalde vasco
Horas antes, el Gobierno Vasco había comunicado la desaparición de una ciudadana de origen vasco, confirmando horas después sus familiares el fallecimiento
Alazne Solabarrieta Lecea, de 65 años, nacida en Caracas y de ascendencia vasca, falleció a consecuencia del terremoto que sacudió el barrio caraqueño de San Bernardino. Su esposo, Koldo Olalde Kintela, quien se encontraba con ella en el momento del sismo, logró sobrevivir y fue rescatado en camilla, según informaron familiares a Europa Press.
Horas antes, el Gobierno Vasco había comunicado la desaparición de una ciudadana de origen vasco en Venezuela. Posteriormente, sus familiares confirmaron su fallecimiento.
Solabarrieta era nieta de José María Solabarrieta, alcalde de Ondarroa durante la Segunda República española, quien se exilió en Venezuela tras la Guerra Civil. En ese país nació Alazne, prima de María Esther Solabarrieta, exdirectora de Aguas del Gobierno Vasco y exdiputada foral de Acción Territorial y Medio Ambiente de Bizkaia. También era esposa del exdiputado y exsenador del PNV Iñaki Anasagasti. Le sobreviven sus dos hijas, Alazne e Ilargi.
A través de un comunicado, el Gobierno Vasco expresó sus condolencias por la muerte de Solabarrieta y recordó que, desde que se conoció el terremoto, la Secretaría General de Acción Exterior y Euskadi Global ha mantenido contacto con ciudadanos de origen vasco en Venezuela, la comunidad venezolana en Euskadi y el consulado en Bilbao para recabar información sobre las consecuencias del desastre.
Asimismo, puso a disposición de familiares y allegados todos los canales de apoyo necesarios para facilitar la localización y atención de las personas afectadas. «Todo nuestro apoyo y solidaridad de Euskadi al pueblo venezolano», señaló el Ejecutivo autonómico.
Por su parte, el lendakari, Imanol Pradales, lamentó esta «terrible tragedia» y trasladó la solidaridad del País Vasco a los venezolanos, especialmente a quienes han perdido a sus seres queridos. «Cuando la naturaleza golpea tan fuerte, no hay palabras», afirmó.