Pedro Sánchez y Mohamed VI
La paradoja sanitaria de Sánchez: refuerza la sanidad de Marruecos mientras la española se ahoga
El Gobierno, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, mantiene diversos programas de cooperación con Marruecos
El Sistema Nacional de Salud se ahoga, los médicos se hartan de luchar por sus derechos y el Gobierno, en vez de cuidar a los que nos cuidan, mira para otro lado. La crisis sin precedentes que vive Ceuta está sacando a la luz los graves problemas de la estructura sanitaria de nuestro país, marcada por la falta de profesionales, las listas de espera y las dificultades para cubrir las plazas vacantes. En medio de este escenario, vuelve a surgir una paradoja sobre las prioridades de Pedro Sánchez: mientras la sanidad española se resquebraja, él prefiere mantener programas de cooperación para reforzar el sistema sanitario de Marruecos.
El Gobierno, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, mantiene diversos programas de cooperación con Marruecos que incluyen numerosas actuaciones en el ámbito sanitario. Una de ellas publicada recientemente por este medio es la donación de España al país de Mohamed VI en materia reproductiva.
La concesión de subvención pública, otorgada a la Asociación Marroquí de Planificación Familiar (AMPF) por un importe de 440.000 euros dividido en dos paquetes de 305.000 y de 135.000 euros. Los dos con fecha de 2 de julio que prometen mejorar «el acceso a los cuidados de salud sexual y reproductiva orientados a personas migrantes en territorio marroquí».
Este casi medio millón de euros no ha sido el único «regalo» que le ha hecho el Gobierno a Marruecos. A principios de 2025, el Ejecutivo de Sánchez entregó una partida de casi tres millones de euros –concretamente 2,7 millones– en rehabilitar el viejo Hospital Español de Tánger, un edificio que se construyó alrededor del 1950 y que, antes de su aportación millonaria, presentaba «un estado de conservación muy deficiente». Ahora, es un edificio que opera como centro sanitario y residencia de mayores.
No contentos con la aportación, seis meses después el Gobierno trató mejorar el sistema de Medicina Familiar de Marruecos. Para ello le dio una subvención de 500.000 euros a través de la Fundación CSAI, dependiente del Ministerio de Sanidad.
Según publicó la Moncloa en su web, este proyecto buscaba fortalecer los sistemas sanitarios públicos en terceros países. Y es que pretendían extender la práctica de la medicina familiar y la salud comunitaria a 35 centros de salud de Casablanca-Settat, Marrakech-Safí, Souss-Massa y Tánger-Tetuán-Alhucemas.
Del total, 340.000 se destinaron a fortalecer la medicina de familia en Marruecos, 80.000 euros para la creación de un comité de expertos hispano-marroquí, 200.000 euros para el refuerzo de las capacidades de los profesionales sanitarios en los centros de salud de las regiones implicadas y 60.000 euros para la elaboración y ejecución de un Plan de Comunicación que facilite la aplicación de las reformas necesarias.
El resto lo asignaron a gastos de funcionamiento o estructura (50.000 euros), auditoría (2.000 euros), uso personal (1.000 euros) y una evaluación externa final (8.000 euros).
La última partida millonaria se ha realizado este 2026. Concretamente, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Gobierno ha concedido la concesión directa de subvenciones para costear la atención sanitaria de países como Mozambique, Etiopía, Mauritania, Marruecos, Egipto, Jordania, Bolivia y Ucrania. En concreto, las subvenciones, publicadas en el Boletín Oficial del Estado, reflejaban un valor de 1.634.250 euros.
En Mozambique y Mauritania, lo que pretenden con esta ayuda es fortalecer «las capacidades del Sistema Nacional de Salud mozambiqueño» para formar, al igual que en España, médicos especialistas.
En Marruecos, el objetivo es reforzar tanto el acceso a la atención sanitaria como la organización de los servicios de salud, impulsando la salud familiar y comunitaria. Por su parte, en Egipto, los fondos se orientan a la formación de médicos especialistas en diversas áreas.