Mónica García siendo abucheada en Ceuta
La visita de Mónica García no calma a los médicos de Ceuta que claman ante el negacionismo de la ministra
La ministra de Sanidad sigue manteniendo que «no existe un colapso» en la Sanidad ceutí, en contra de lo que aseguran todos los profesionales que trabajan sobre el terreno
Médicos de urgencias del hospital de Ceuta han acudido a la Delegación de Gobierno para trata de explicar en primera persona a la ministra de Sanidad, Mónica García, la situación de colapso que viven tras la invasión del pasado 30 de julio cuando más de 70.000 personas entraron ilegalmente en España desde la frontera con Marruecos.
La tardanza de Mónica García en llegar a la ciudad autónoma no ha sentado bien entre los profesionales sanitarios. Tampoco lo han hecho las palabras dedicadas a la prensa durante su visita. Y mucho menos ha gustado que las declaraciones hayan sido únicamente ante los medios de comunicación y no ante los médicos que aguardaban a la ministra.
«¿Por qué hoy y no antes? ¿Por que 16 días después y no los primeros días, cuando estábamos completamente desbordados?», se pregunta Yaumara Socarras, médico de urgencias en el Hospital Universitario de Ceuta. «Seguimos atendiendo urgencias de los inmigrantes, las guardias no bajan de 300 atenciones al día, sin contar las que hacemos a los ceutíes», asegura.
Pero no solo el volumen de trabajo es lo que preocupa a los facultativos. Sarna, tuberculosis, decenas y decenas de infecciones gastrointestinales, casos de hepatitis B y hepatitis C, además de multitud de procesos febriles de causas desconocidas son algunas de las atenciones que relatan los médicos. «Si nosotros tenemos miedo porque no sabemos ni a qué infecciones nos enfrentamos, ¿cómo no lo va a tener la población?», relatan los profesionales sanitarios.
Y mientras tanto, los miles de inmigrantes que quedan en las calles de Ceuta permanecen acampados en las calles y en las playas de la ciudad, hacinados, en condiciones insalubres, con un aseo muy limitado y «miccionando y defecando en la arena». Con este panorama, los facultativos advierten de que las atenciones por infecciones no se reducirán, sino todo lo contrario, ya que son físicamente incapaces de detener un brote de cualquier tipo de enfermedad contagiosa.
En estas condiciones ha comparecido la ministra de Sanidad para, una vez más, aunque esta vez desde territorio ceutí, asegurar que «no existe colapso» en la ciudad autónoma, y que únicamente se encuentra una situación «tensionada».
Los médicos desmienten a la ministra
Por su parte, Kumari Nanueni, jefe de la sección de oftalmología del Hospital Universitario de Ceuta, ha recalcado a las puertas de la Delegación de Gobierno que el Ministerio se ha negado a aplicar un protocolo de «catástrofe» que INGESA (dependiente del Ministerio de Sanidad) confeccionó en 2020 en colaboración con los médicos de Ceuta: «Nosotros hemos seguido haciendo nuestros quirófanos, haciendo toda nuestra actividad normal, pero con una sobresaturación. Siete médicos en puertas para atender 3.370 pacientes en 10 días. Eso para nosotros no es una avalancha, es lo siguiente», ha expuesto.
Otro de los doctores que ha tratado (sin éxito) de interpelar a Mónica García ha relatado la falta de medios personales y asistenciales que han sufrido en las últimas dos semanas: «No tenemos antibióticos, los mandamos sin antibióticos, sin antiinflamatorios, sin analgésicos y vuelven a los dos o tres días».
Este médico ha expresado la impotencia que sienten al tratar de hacer su trabajo lo mejor posible y no poder tratar adecuadamente a sus pacientes por el volumen de trabajo: «Están aquí, hay que atenderlos. ¿Qué hacemos? ¿los tiramos a la basura? Yo los voy a atender lo mejor que pueda y lo diga quien lo diga. Nosotros tenemos un código deontológico que está por encima de las leyes civiles y las marciales, por encima de todo, y eso es lo que hay, pero no tenemos los medios, no tenemos los medios».
Falta de Médicos
La crítica más veces repetida a la gestión del Ministerio de Sanidad, a parte de la ausencia durante 17 días de la ministra, es la falta de personal sanitario. Tanto los profesionales, como el Colegio de Médicos, como la consejería de Sanidad de la ciudad coinciden en que la falta de profesionales es uno de los factores clave en este «colapso asistencial».
Tanto es así que la ciudad se ha tenido que nutrir de tres médicos, dos enfermeros, dos psicólogos y dos trabajadores sociales de la ONG 'Médicos Mundi' para reforzar su plantilla en el hospital, que los trabajadores confirman a El Debate que «es idéntica a la del día del asalto».
Al ser cuestionados por su estado físico y anímico, los médicos aseguran estar «al límite» y, aunque por ahora ninguno de los trabajadores del Hospital Universitario se ha cogido la baja laboral, algunos reconocen que «se lo están pensando» ante la carga psicológica de la situación que están viviendo. Pero más grave aún es que varios de los profesionales, sobre todo aquellos más jóvenes hablan abiertamente de estar valorando abandonar la ciudad en busca de otro destino.
Por último, pero también importante, varios médicos han denunciado ante El Debate que se encuentran desprotegidos en su puesto de trabajo. Aseguran que no hay vigilancia policial, ni siquiera en estos días donde el aluvión de pacientes es tan grande. Los médicos explican que han llegado a sufrir amenazas y varios conatos de agresión.