La ministra de Sanidad, Mónica García, ofrece declaraciones a la prensa
Los médicos de Ceuta denuncian su exclusión de la reunión para abordar la crisis sanitaria
La corporación califica de incomprensible su ausencia en la reunión convocada por INGESA tras la presión migratoria y desmonta el triunfalismo oficial de las cifras de refuerzo
El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) ha alzado la voz ante lo que considera una anomalía democrática e institucional insostenible: haber sido excluido de la reunión oficial convocada en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) para abordar la grave crisis asistencial que atraviesa la ciudad. El encuentro, organizado en plena ola de presión asistencial tras la entrada masiva de personas en las últimas semanas, contó con la presencia de colectivos de Enfermería, Farmacia y Psicología, pero dejó fuera a la representación oficial de la profesión médica.
«No queremos ser más, pero tampoco menos. Abordar la situación sanitaria sin escuchar a los médicos es como planificar la prevención de incendios sin contar con los bomberos», advierte la corporación colegial en un duro comunicado.
El COMCE contesta así de forma contundente al presidente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) y secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla. Frente al discurso triunfalista de la Administración, que defiende la llegada de más de 90 profesionales de refuerzo y sitúa la ocupación hospitalaria en un moderado 48 %, los médicos advierten de que las cifras globales «maquillan» la realidad diaria. Un porcentaje general de camas no refleja la saturación real de Urgencias y Atención Primaria, donde los profesionales se ven obligados a doblar turnos y realizar guardias extraordinarias para evitar el colapso.
Asimismo, el Colegio exige conocer cuántos de esos 90 efectivos son realmente médicos especialistas. Desmonta además el argumento gubernamental sobre la reducción de externalizaciones a «mínimos históricos», recordando que la falta crónica de personal sigue obligando a derivar pacientes a la península y a mantener plazas vacantes sin cubrir.
Especial indignación ha causado en el colectivo el tono empleado por Sanidad respecto a las críticas de los profesionales. Frente a las declaraciones de Padilla garantizando que «no habrá represalias» contra quienes hablen con la prensa, el COMCE replica que la libertad de expresión es un derecho constitucional y no una «concesión» de INGESA. El Colegio exige sustituir el señalamiento público por un diálogo institucional sincero que escuche a quienes están a pie de cama.
Ante esta acusación, tanto la ministra García como Padilla han explicado en Twitter que el Colegio de Médicos no ha estado presente en citadas reuniones porque García ya se había reunido con ellos en su visita a ciudad autónoma, mientras que ahora el turno del resto de colegios oficiales.
«Además, esta mañana a las 8 de la mañana he estado con los médicos de urgencias del hospital en su pase de guardia para hablar directamente con ellos, no solo con los dirigentes», se ha defendido Padilla.
García, por su parte, ha subrayado que, durante su visita a Ceuta, se reunió con profesionales, políticos y oenegés, pero no lo hizo «con la médica que se presentó en la puerta de la Delegación del Gobierno junto a otros encantadores demócratas que me llamaban HDLGP por razones obvias», ha rematado.