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Migrantes esperan en una cola en CeutaEuropa Press

Sanidad considera bajo el riesgo de infecciones para ceutíes, pero «moderado» en migrantes

El documento señala que, con carácter general, las personas que protagonizan estos desplazamientos «suelen presentar un buen estado de salud»

El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) considera que el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas es bajo para la población de Ceuta tras la llegada masiva de personas registrada a finales de julio. Sin embargo, eleva ese riesgo a «moderado» entre los inmigrantes debido principalmente a las condiciones de hacinamiento y a las situaciones de calle en las que se encuentran.

Así consta en el informe de evaluación rápida del riesgo elaborado sobre la situación sanitaria en Ceuta después de la llegada masiva y repentina de decenas de miles de personas. El organismo considera que este episodio, «por sus características, magnitud e impacto sobre los recursos asistenciales», es «de relevancia para la salud pública y una crisis humanitaria».

El documento señala que, con carácter general, las personas que protagonizan estos desplazamientos «suelen presentar un buen estado de salud dado que suelen ser jóvenes con la capacidad física adecuada para emprender estos desplazamientos». No obstante, las circunstancias que rodean el trayecto pueden incrementar considerablemente determinados peligros para su salud.

En concreto, durante esos desplazamientos aumenta el riesgo de sufrir lesiones, ahogamientos, hipotermia o quemaduras, «como se ha observado en la llegada masiva de personas a Ceuta».

A estas circunstancias se añaden posteriormente otros factores relacionados con las condiciones en las que permanecen estas personas. El hacinamiento, las deficiencias higiénico-sanitarias, las dificultades para acceder a agua segura y una alimentación insuficiente pueden «aumentar la vulnerabilidad de estas personas» y, al mismo tiempo, «favorecer la aparición y transmisión de determinadas enfermedades».

El CCAES incide en las consecuencias que puede tener la combinación de estos elementos. «Estos factores contribuyen a que las personas migrantes puedan estar en riesgo de padecer diferentes enfermedades infecciosas transmisibles, como enfermedades inmunoprevenibles, respiratorias y transmitidas por agua y alimentos inadecuadamente manipulados», recoge el informe.

Además de los problemas de carácter físico, el organismo aborda las posibles consecuencias sobre la salud mental. La propia experiencia del desplazamiento puede estar asociada a un riesgo superior de padecer este tipo de problemas debido a las condiciones de llegada, la incertidumbre y las experiencias traumáticas vividas durante el trayecto.

Entre los problemas más frecuentes se encuentran los trastornos del estado de ánimo, la depresión o el estrés postraumático. A ello se suma una mayor exposición a situaciones de violencia y la posibilidad de que empeoren patologías que estas personas ya padecieran previamente, como la diabetes.

El organismo advierte asimismo de que episodios caracterizados por una llegada masiva, como el registrado en Ceuta, «amplifican estos riesgos al dificultar temporalmente una respuesta adecuada a las necesidades existentes». Estas circunstancias, además, «pueden generar preocupación, incertidumbre o malestar tanto entre las personas migrantes como en la población local».

A partir de estos elementos, el CCAES clasifica como «moderado» el riesgo de transmisión de enfermedades transmisibles entre los inmigrantes «debido a condiciones de hacinamiento, situaciones de calle y a las limitaciones en el acceso a medidas higiénicas y diéteticas adecuadas».

Respecto a las enfermedades no transmisibles, el riesgo también se considera moderado durante los momentos inmediatamente posteriores a la llegada, «fundamentalmente por las necesidades sanitarias derivadas de lesiones sufridas durante el trayecto». Posteriormente, ese nivel de riesgo pasa a ser bajo.

La evaluación es distinta para los habitantes de Ceuta. Según el informe, el riesgo de que aumenten tanto las enfermedades transmisibles como las no transmisibles entre la población ceutí es «bajo».

Ante esta situación, el CCAES plantea una serie de recomendaciones destinadas a afrontar las necesidades sanitarias existentes. Entre ellas figura garantizar la continuidad de los tratamientos y el seguimiento de quienes padezcan enfermedades crónicas previas, además de favorecer la detección de situaciones de especial vulnerabilidad, de malestar psicológico intenso o de problemas relacionados con la salud mental.

El organismo también reclama garantizar la identificación temprana y el seguimiento de los menores y prestar especial atención a las posibles situaciones de violencia, incluida la violencia sexual. A ello suma la aplicación de la estrategia de vacunación y el mantenimiento de la evaluación de los sistemas destinados a controlar la calidad del agua de consumo y de baño.

Asimismo, recomienda reforzar los sistemas de vigilancia de las enfermedades transmisibles para poder detectar posibles incrementos de casos o la aparición de brotes.

Finalmente, el CCAES aconseja garantizar la coordinación de las actuaciones entre los diferentes niveles de la Administración y facilitar tanto el acceso a la información como a la atención sanitaria. Para ello, plantea incorporar intérpretes y mediadores culturales en los ámbitos sanitario y sociosanitario.