La presidenta del Colegio de Enfermería de Ceuta, Rosa Fuentes, en primera línea asistencial en la crisis migratoria de Ceuta
Los médicos de Ceuta acusan a Mónica García de negar la realidad asistencial mientras afrontan una situación «límite»
Para el sindicato, la discusión sobre si debe utilizarse el término «colapso», «emergencia asistencial» o «sobrecarga» es secundaria
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico de Ceuta (CESM-Ceuta) han cargado contra la ministra de Sanidad, Mónica García, por considerar «profundamente decepcionante» su comparecencia en el Congreso y, especialmente, por negar que exista una situación de emergencia asistencial en la ciudad autónoma.
El sindicato considera que afirmar que «la sanidad nunca ha colapsado» no cambia una realidad que, a su juicio, conocen de primera mano tanto los profesionales como los ciudadanos. CESM-Ceuta sostiene que el servicio de Urgencias ha tenido que afrontar el periodo vacacional, la Operación Paso del Estrecho y el incremento de la presión migratoria con apenas siete médicos y sin un refuerzo facultativo suficiente, pese al aumento de las asistencias.
El sindicato se pregunta además por qué la Gerencia se ha visto obligada a solicitar médicos voluntarios para cubrir guardias en Urgencias si, como sostiene la ministra, no existe ninguna situación excepcional. También cuestiona que García haya presentado como refuerzo la incorporación de 90 profesionales, ya que ninguno de ellos es médico. «No parece razonable presentar como refuerzo de la capacidad médica una cifra en la que precisamente los facultativos están ausentes», sostiene CESM-Ceuta.
Los hechos, añade la organización, evidencian la presión que soporta el sistema sanitario. Ha sido necesario abrir el área de Catástrofes de Urgencias y habilitar un ala hospitalaria que habitualmente permanece cerrada. De este modo, el número de camas disponibles llegó a duplicarse mientras el hospital afrontaba la situación con aproximadamente la mitad de su plantilla habitual.
Para el sindicato, la discusión sobre si debe utilizarse el término «colapso», «emergencia asistencial» o «sobrecarga» es secundaria. «Se podrá discutir» la denominación, señala, pero resulta difícil considerar normal una situación que obliga a adoptar medidas extraordinarias para mantener la asistencia sanitaria.
Los colegios profesionales también alertan
CESM-Ceuta recuerda que tanto el Colegio de Médicos como el Colegio de Enfermería han advertido públicamente de la gravedad de la situación. Por ello, reclama a la ministra que escuche a los profesionales que trabajan diariamente en los servicios sanitarios de la ciudad en lugar de construir, desde Madrid, un relato que, a juicio del sindicato, no se corresponde con lo que ocurre sobre el terreno.
En relación con las enfermedades infecciosas, CESM-Ceuta reclama abordar la situación «desde el rigor científico y sanitario, sin prejuicios ni alarmismos». El sindicato cuestiona que García haya centrado parte de su intervención en negar determinados riesgos cuando, según señala, los propios datos de su departamento confirman la existencia de casos de tuberculosis, varicela, sarna y decenas de procesos gastrointestinales, además de la puesta en marcha de una campaña extraordinaria de vacunación dirigida a la población migrante.
El Sindicato Médico subraya que no cuestiona que estas enfermedades también puedan registrarse entre la población española, pero reclama que se reconozca la «dimensión extraordinaria» de la situación sanitaria que atraviesa Ceuta y que se habiliten los recursos necesarios para hacerle frente.
Tres años sin visitar Ceuta
La organización también considera «incomprensible» que Mónica García haya tardado aproximadamente tres años desde su nombramiento en visitar Ceuta y que lo haya hecho tres semanas después del inicio de la emergencia sanitaria, pese a las reclamaciones de los profesionales para recibir atención y recursos.
El sindicato critica además que algunos médicos que pretendían trasladarle personalmente la situación de Urgencias fueran, según denuncia, impedidos de hablar con ella a su salida de la Delegación del Gobierno. «Los médicos de Ceuta no necesitan que la ministra les explique cuál es su realidad. Necesitan que los escuche», sostiene CESM-Ceuta.
La organización rechaza asimismo cualquier insinuación que pueda presentar a los ceutíes como una sociedad xenófoba. A su juicio, Ceuta es un «ejemplo singular de convivencia y pluralidad», mientras que sus profesionales sanitarios llevan años atendiendo a cualquier persona que necesita asistencia, con independencia de su origen o situación.
Denuncian presiones y amenazas
CESM-Ceuta considera especialmente grave que, mientras desde el Ministerio se habla de derechos, convivencia y respeto, los profesionales sanitarios hayan denunciado presiones y amenazas relacionadas con su decisión de informar a los medios de comunicación sobre la situación asistencial.
El sindicato recuerda que los médicos tienen derecho a ejercer su libertad de expresión y, al mismo tiempo, la responsabilidad de denunciar las deficiencias que puedan afectar a la asistencia sanitaria y a la seguridad de pacientes y profesionales. «Lo que debería preocupar al Ministerio no es que los médicos hablen. Lo que debería preocuparle es que tengan motivos para hacerlo», afirma.
Por todo ello, CESM-Ceuta reclama a la ministra de Sanidad que abandone la estrategia de negar los problemas y visite Ceuta con regularidad para escuchar directamente a los profesionales, conocer las condiciones en las que desarrollan su trabajo y comprometer los recursos necesarios.
«La sanidad de Ceuta no necesita un relato que maquille la realidad. Necesita médicos, medios y soluciones», concluye el sindicato, que insiste en que los profesionales sanitarios no necesitan que nadie hable por ellos, sino que se escuche y respete su derecho a contar lo que están viviendo.