Belén López Granados entrando esposada al juzgado de Vielha (Lérida)
La novia del arquitecto fallecido Josep Juanpere visitó a un exorcista y aseguraba estar «endemoniada»
El móvil y el entorno de la que fuera la pareja del arquitecto están arrojando nuevas informaciones al caso
Los Mossos d'Esquadra se encuentran investigando de manera exhaustiva el teléfono de la que fuera la pareja del fallecido arquitecto, Josep Juanpere, Belén López Granados. Según ha avanzado el periodista Alejandro Entrambasaguas, está siendo una pieza clave debido a las informaciones que arroja y permite conectar en el caso.
La muerte del arquitecto en extrañas circunstancias, desencadenaba la detención hace unos días de Belén, la pareja de Juanpere. El círculo de amigos más cercano al fallecido, aseguraba hace también unos días que ella habría sido la causante de que se alejara de ellos en los últimos años.
Cabe recordar que el arquitecto fue hallado muerto por las autoridades, donde en la misma escena estaba Belén, aparentemente rezando en posición oratoria y en estado de shock, según informaban.
Ahora, fuentes de la investigación confirman que el teléfono móvil de Belén se ha convertido en una pieza clave para esclarecer el contexto en el que se podría haber producido la muerte del arquitecto.
Un libro y una obsesión con la sanación
Según consta y ha destacado Entrambasaguas, la mujer mostraba una «obsesión» por el mundo de la sanación. No era algo reciente, porque desde que conoció al arquitecto hace aproximadamente tres años en diversos círculos sociales, solía hacer apología de estas prácticas e incluso recomendaba con frecuencia un libro sobre la materia que actualmente se encuentra bajo análisis.
La mujer defendía además que la sanación le había permitido superar una depresión. Aunque lo más llamativo que ha sido recabado ha sido que la propia Belén llegó a confesar que había estado «endemoniada» y que sintió la presencia del demonio en el interior de su cuerpo.
Los registros del teléfono confirman que, tras la muerte del arquitecto, un mes después la mujer viajó a Madrid para mantener una cita con un exorcista, una pista que la policía examina para determinar su posible vinculación con las circunstancias que rodearon la muerte del hombre.