mifepristone
Piden a la Sanidad de EE.UU. que realice un estudio exhaustivo sobre cómo las píldoras abortivas perjudican a las mujeres
Esta decisión ha surgido después de que el 7 de octubre acabase la fecha para que actualizasen su estudio sobre la mifepristona
El aborto farmacológico ha pasado a ser la opción favorita para las mujeres que quieren acabar con la vida de su feto. Aunque parecen inocuas, la realidad es otra. Por ello, los grupos provida han pedido a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que realice un estudio exhaustivo de cómo perjudican a las mujeres. Esta decisión ha surgido después de que el 7 de octubre acabase la fecha para que actualizasen su estudio sobre la mifepristona.
Una de las que ha reclamado este estudio ha sido Marjorie Dannenfelser, presidenta de SBA Pro-Life America que ha reclamado en un comunicado al que ha accedido LifeNews que la futura investigación tenga en cuenta «todos los datos disponibles» y no se limite a los estudios utilizados hasta ahora para evaluar «la seguridad del medicamento». Además, ha proseguido, debe incorporar datos procedentes de compañías aseguradoras y de Medicaid, el programa público de asistencia sanitaria estadounidense. Esto permitirá analizar «qué ocurre con las pacientes que utilizan mifepristona fuera del modelo de dispensación presencial».
E los últimos años, esta pastilla abortiva ha estado en el centro de las críticas. Uno de los principales motivos fueron los cambios que Joe Biden, expresidente de EE.UU. introdujo en la FDA para permitir que llegase por correo. Desde entonces, el medicamento puede obtenerse mediante la telemedicina y sin ningún tipo de regulación.
Uno de los análisis en los que se basó Dannenfelser para defender su idea fue elaborado por el Centro de Ética y Políticas Públicas que recogió datos de más de 865.000 reclamaciones de seguros de pacientes que tomaban mifepristona. Tal y como menciona el medi provida, el estudio reveló que la tasa de acontecimientos adversos graves entre las mujeres que recibieron mifepristona se situaría cerca del 11 %.
Los datos presentados en el caso han indicado que «la probabilidad de un evento adverso grave» era entre 1,53 y 2,33 veces mayor con la dispensación remota que con la dispensación presencial. La tasa era del 10,15 % antes de que la FDA eliminara el requisito de atención presencial y del 11,5 % después.
El mismo también ha analizado una de las situaciones que más preocupan a los críticos de la dispensación a distancia: los embarazos ectópicos. Se trata de embarazos que se desarrollan fuera del útero y que pueden constituir una emergencia médica. La mifepristona no es un tratamiento para este tipo de embarazo, por lo que su detección antes de administrar el medicamento resulta especialmente relevante.
Por último, Dannenfelser ha subrayado mencionando el documento que la administración de mifepristona a mujeres con un embarazo ectópico habría aumentado después de eliminarse la obligación de dispensación presencial. El informe sostiene que más de 600 mujeres adicionales habrían recibido el medicamento en estas circunstancias.
Deficiencias en la supervisión
A estas críticas se suma un informe publicado en agosto por el Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado estadounidense, presidido por el republicano Bill Cassidy. El documento cuestiona los mecanismos de control existentes sobre la prescripción y distribución de los medicamentos abortivos.
El informe examinó el funcionamiento de tres compañías: Danco Laboratories, fabricante de Mifeprex; GenBioPro, productor de mifepristona genérica; y Evita Solutions, fabricante de otro genérico. Los autores sostienen que existen deficiencias en la supervisión de los prescriptores y que es posible obtener los medicamentos a través de internet proporcionando información falsa.
También cuestionan que la atención mediante telemedicina permita comprobar de manera adecuada aspectos como la identidad de la paciente, la edad gestacional o determinadas condiciones médicas.
Por todo ello, los grupos provida y algunos ciudadanos piden a la FDA que incluya todos los análisis obtenidos y reclaman que no se tengan en cuenta solo los empleados en evaluaciones anteriores, ya que carecen de información veraz.