Una mujer se abanica para sofocar el calor
Llega la primera ola de calor del verano y estas son las precauciones que hay que adoptar
Las temperaturas extremas podrían superar los 40 °C en amplias zonas de la Península
La primera ola de calor del verano en España comenzará este sábado, según ha confirmado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Afectará a gran parte del país, con especial incidencia en el nordeste, centro y sur peninsular, donde se esperan temperaturas extremas que podrían superar los 40 °C. Este tipo de fenómenos, cada vez más frecuentes e intensos, suponen un riesgo considerable para la salud, sobre todo en determinados colectivos vulnerables.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias recomiendan una serie de precauciones básicas pero esenciales: beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, usar ropa ligera y de colores claros, protegerse la cabeza con gorras o sombreros, y permanecer en lugares frescos o con aire acondicionado siempre que sea posible.
Además, el Ministerio de Sanidad ha puesto a disposición del público un mapa interactivo que indica, comunidad por comunidad, los niveles de riesgo diario. Esta herramienta forma parte del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperatura 2025, que este año incluye una novedad importante: una clasificación más detallada de los niveles de alerta y a quién afectan.
El nivel verde indica ausencia de riesgo. El amarillo señala un riesgo leve para mayores de 65 años con patologías. El naranja implica ya un riesgo más amplio: moderado para mayores en general y personas con varias condiciones médicas, y leve para el resto de la población. El nivel rojo, el máximo, implica riesgo moderado incluso para la población sana, y se considera extremo para mayores con múltiples factores de vulnerabilidad.
Cuando una ola de calor se prolonga en el tiempo bajo nivel rojo, se considera que el riesgo se vuelve generalizado, afectando a toda la población. Ante esta situación, la Cruz Roja ha lanzado su campaña #EnGuardiaContraElCalor, con recursos informativos y consejos prácticos orientados especialmente a colectivos de riesgo: ancianos, personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o personas con diversidad funcional.
¿Qué se considera ola de calor?
No todo episodio de altas temperaturas se califica automáticamente como ola de calor. Según la definición de Aemet, debe tratarse de un episodio que dure al menos tres días consecutivos, durante los cuales el 10 % de las estaciones meteorológicas del país registren temperaturas superiores al percentil 95 % de sus máximas históricas entre julio y agosto del periodo 1971-2000. También se tiene en cuenta la extensión territorial del fenómeno y la diferencia con respecto a las temperaturas habituales (la llamada «anomalía térmica»).
En el caso de las Islas Canarias, el criterio varía ligeramente. Solo se analizan seis estaciones de referencia, y bastará con que dos de ellas registren temperaturas elevadas para que se considere una ola de calor en el archipiélago.
Una tendencia creciente
Las olas de calor no son nuevas, pero sí más frecuentes e intensas. Entre 1975 y 2023 se contabilizaron 129 en total: 72 en la Península y zonas periféricas (Baleares, Ceuta y Melilla) y 57 en Canarias. Algunas han sido especialmente notables. Por ejemplo, la segunda ola de calor del verano de 2022 duró 18 días, afectó a 44 provincias y alcanzó una anomalía térmica de 4,5 °C sobre la media. La más larga registrada hasta ahora fue la de 2015, que se extendió del 27 de junio al 22 de julio (26 días).
El año pasado, 2024, no fue una excepción: se registraron tres olas de calor que sumaron 22 días. Es decir, una de cada cuatro jornadas del verano estuvo marcada por temperaturas extremas, un dato que refuerza la percepción de que los veranos en España son cada vez más duros y peligrosos para la salud pública.