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Actual planta desalinizadora de Melilla

Actual planta desalinizadora de MelillaGobierno de Melilla

La crisis del agua en Melilla obliga a la ciudad autónoma a construir otra desaladora «sin ayuda del Gobierno»

Su presidente, Juan José Imbroda, advierte del «riesgo de colapso» y subraya que es necesaria para garantizar el suministro de agua «en las próximas dos décadas»

El abastecimiento de agua potable a las poblaciones es uno de los retos a los que se enfrentan las administraciones, especialmente en aquellos lugares en los que hay escasez de este recurso. Aunque actualmente la salud hídrica de España es buena gracias a las lluvias que ha recibido durante los últimos meses, hay zonas que continúan en crisis, especialmente la cuenca del Segura y aquellos territorios que no tienen capacidad para acumular este bien escaso.

Es lo que ocurre en la ciudad autónoma de Melilla, limitada por la falta de ríos y la escasa capacidad del embalse de Las Adelfas, en desuso desde hace cinco años. Esto hace que el territorio español enclavado en el continente africano dependa en buena medida del agua desalada para abastecer a su población.

El problema es que la localidad sufre deficiencias en el suministro como consecuencia de la actual instalación, construida en su día por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, dependiente del Gobierno central. Por ello, las autoridades autonómicas creen necesario la construcción de una nueva y la «cesión inmediata» del Pantano de las Adelfas para reconvertirlo en un gran depósito de reserva de agua.

El presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, ha anunciado que la nueva infraestructura contará con dos módulos de producción y una capacidad prevista de entre 18.000 y 19.000 metros cúbicos diarios, lo que permitirá complementar el suministro procedente de los pozos locales y cubrir las necesidades hídricas de la ciudad a medio y largo plazo. La previsión es que esta planta garantice el abastecimiento de Melilla durante, al menos, los próximos 20 años.

Sin embargo, el proyecto estará financiado íntegramente con fondos propios de la ciudad autónoma ante la falta de apoyo por parte del Gobierno central. Según ha subrayado el líder popular, no cuentan «con ninguna colaboración del Estado», pero eso no va a suponer un freno en los planes locales: «Si más adelante el señor Feijóo llega al Gobierno, ya hablaremos, pero de momento vamos a tirar adelante con recursos propios», indicó el presidente.

La máxima autoridad de Melilla ha anunciado que el Gobierno local ya se encuentra trabajando en la identificación de ubicaciones adecuadas para la futura planta desaladora, con el objetivo de que el proyecto quede «plenamente encauzado» antes de que concluya la actual legislatura.

Estas declaraciones se producen después de que el Ejecutivo melillense, liderado por el Partido Popular (PP), responsabilizara a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) de los recientes cortes de agua en la ciudad, atribuibles a fallos en la planta desaladora. El Gobierno local también ha confirmado que está valorando llevar ante la justicia los «incumplimientos contractuales detectados» en dicha infraestructura, que fue entregada en marzo de 2024 por la CHG, organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Por su parte, la CHG, a través de la Delegación del Gobierno en Melilla, ha rechazado estas acusaciones y ha instado al Ejecutivo de Imbroda (PP) a eliminar ciertos obstáculos burocráticos y de comunicación para poder retomar las obras de abastecimiento, en beneficio de la ciudadanía melillense. Además, ha denunciado que desde hace más de un año se les impide el acceso a la planta desaladora.

Defensa de la desalación

La desalación se erige en estos momentos como uno de los proyectos a seguir en los próximos tiempos para hacer frente a la escasez de agua que nos asalta cada cierto tiempo. Los máximos responsables de la gestión del agua en las comunidades de Canarias, Cataluña, Asturias y Andalucía han defendido la desalación y la reutilización como una necesidad estratégica para el presente y el futuro de la planificación hidrológica en España.

Lo han hecho durante su participación en una mesa redonda en el marco del XIV Congreso Internacional de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR). Al mismo tiempo, han señalado la financiación de infraestructuras y las barreras psicológicas como los retos a superar para un mayor desarrollo de estas tecnologías.

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