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La Guardia Civil, en el incendio en Porto de SanabriaLeal

Estos son los organismos clave para regenerar los ecosistemas tras un incendio forestal

Los hongos micorrícicos, que forman redes simbióticas con las raíces de árboles y otras plantas, son esenciales para la recuperación del suelo

Los incendios forestales que mantienen en vilo a Castilla y León han devorado ya miles de hectáreas, algunas agrícolas, otras de pasto y la mayoría forestales, un daño medioambiental que necesitará décadas para repararse, dentro de un proceso al que pueden ayudar los hongos a través de la regeneración del suelo y sus bosques.

«Sin las comunidades de hongos del suelo, especialmente las micorrícicas, los procesos de regeneración natural se ven gravemente limitados», explican el profesor Sergio Pérez Gorjón, de la Universidad de Salamanca (USAL), y Gonzalo Romano, de MycoThink, empresa de ideas tecnológicas de la incubadora ABIOINNOVA (Ayuntamiento de Salamanca e Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León ).

Ambos expertos insisten que a la hora de abordar la recuperación ecológica de los montes afectados por los incendios forestales son necesarias estrategias basadas en la ciencia, y en la parte científica que ellos defienden deben integrar el conocimiento sobre hongos micorrícicos y tecnologías de monitoreo como los drones a fin de conseguir una gestión forestal más eficaz.

Recuerdan que los hongos micorrícicos, que forman redes simbióticas con las raíces de árboles y otras plantas, son esenciales para la recuperación del suelo, la captación de nutrientes y el restablecimiento de la vegetación tras una perturbación severa como el fuego.

Estos organismos no solo sobreviven en parte a los incendios gracias a sus estructuras resistentes, sino que también actúan como facilitadores para las nuevas generaciones de árboles y plantas herbáceas, al mejorar la absorción de agua y minerales esenciales en suelos degradados, apuntan.

Protocolos posincendio

De ahí que Pérez Gorjón y Romano insistan en la necesidad de establecer protocolos de gestión posincendio, que tengan en cuenta estas evidencias científicas que demuestran la importancia de los hongos para la regeneración de ecosistemas forestales, combinadas con tecnologías de monitoreo ambiental para conocer el estado y la evolución del suelo.

Los drones son una de las herramientas más útiles en este campo, pues equipados con sensores multiespectrales, cámaras térmicas y sistemas LiDAR, permiten obtener datos de alta resolución sobre temperatura del suelo, cobertura vegetal, humedad y otros indicadores clave, facilitando un diagnóstico rápido de las zonas más afectadas y su potencial de recuperación.

«Es crucial que la administración autonómica cuente con la comunidad científica para diseñar estrategias de restauración eficaces, que no se limiten solo a la reforestación, sino que consideren la ecología del suelo y la dinámica de las comunidades fúngicas», destacan desde el ámbito académico.

Aseguran que incluir acciones como la evaluación del estado de las redes micorrícicas o la inoculación de hongos nativos podría acelerar significativamente la recuperación de áreas críticas y fortalecer la resiliencia de los bosques frente a futuros eventos extremos, como los que suponen los incendios forestales.

Los investigadores recuerdan que los incendios además de representar una emergencia ambiental son también una oportunidad para que las administraciones de Castilla y León se replanteen la gestión forestal en la Comunidad, que se tiene que reenfocar a mejorar la sanidad de los espacios naturales y ahondar en la revolución forestal, la conocida como Bosques 3.0.