Fundado en 1910

Supercélula tormentosaGetty Images

Qué son las supercélulas tormentosas y por qué se intensifican con el calor

Este tipo de fenómeno meteorológico trae consigo lluvias torrenciales, vientos extremos y granizo de gran tamaño

Los fenómenos meteorológicos adversos han sido bastante frecuentes en los últimos años: desde la histórica nevada Filomena a la dana de Valencia, pasando por diversos episodios de reventones térmicos o intensas tormentas. Esto hace que los términos meteorológicos cada vez nos suenen menos extraños, ya que los profesionales de este campo nos los transmiten a través de los medios de comunicación.

Uno de ellos es la supercélula tormentosa. Aunque no se escuche muy a menudo, esta expresión se refiere a lo que coloquialmente podríamos denominar como la reina de todas las tormentas. Según subrayan desde Meteored, se trata del fenómeno tormentoso más violento que se puede observar en la naturaleza, cuyo interior presenta un fuerte movimiento rotatorio antihorario que favorece el desarrollo de una intensa corriente ascendente giratoria, llamada «mesociclón».

Esta corriente favorece lluvias torrenciales, vientos extremos y granizo de gran tamaño, con graves consecuencias para la agricultura, las infraestructuras y la seguridad de las personas. En algunas ocasiones, esta mesociclón es perfectamente visible en forma de una enorme torre nubosa, que presenta un aspecto muy característico de estriación helicoidal.

Para que una supercélula pueda desarrollarse es necesario que coincidan ciertas condiciones: presencia de aire húmedo y cálido cerca del suelo, masas de aire más frías en altura y un viento con variaciones de dirección a medida que asciende. Esta combinación genera inestabilidad y rotación en la atmósfera, dando origen a la tormenta.

En Europa, las supercélulas son fenómenos poco frecuentes, ya que representan solo una fracción de las tormentas que se producen en el continente. Sin embargo, cuando aparecen pueden ocasionar daños muy graves en áreas concretas. Tal y como recuerdan en Euronews, en junio, una de ellas afectó a L'Hôpital-le-Grand, en el departamento francés del Loira, dejando granizo de hasta seis centímetros que destrozó vehículos y viviendas. En agosto, otra supercélula azotó las ciudades italianas de Rímini y Rávena, con vientos cercanos a los 100 km/h, lluvias intensas y pedriscos que arrasaron cultivos y dañaron propiedades.

Se intensificarán por el calor

Investigadores de la Universidad de Berna y la ETH de Zúrich han demostrado que el cambio climático está intensificando las supercélulas de tormenta en Europa. Según el estudio, publicado en Science Advances, un aumento de la temperatura global de 3 ºC podría incrementar notablemente su frecuencia, sobre todo en la región alpina.

El equipo suizo utilizó un modelo climático pionero, parte del proyecto scClim, capaz de simular tormentas con una resolución de 2,2 kilómetros. Durante una simulación de once años, compararon sus resultados con datos de radares meteorológicos reales entre 2016 y 2021. Según Monika Feldmann, investigadora de la Universidad de Berna, la simulación reproduce con fidelidad la realidad, aunque inevitablemente deja fuera eventos más pequeños y de corta duración.

Los resultados destacan a los Alpes como un punto crítico. Actualmente se registran unas 38 supercélulas por temporada al norte de la cordillera y 61 al sur. Con un calentamiento de 3 ºC, la actividad podría aumentar hasta un 52 % en el lado norte y un 36 % en el sur. En contraste, la Península Ibérica y el suroeste de Francia experimentarían un ligero descenso, mientras que el promedio europeo reflejaría un aumento del 11 %.

Feldmann subraya que las diferencias regionales revelan la complejidad de los efectos del cambio climático en Europa. Por ello, recomienda incorporar las supercélulas en las evaluaciones de riesgos y en las estrategias de protección civil, dado que representan una amenaza creciente para la sociedad y la economía del continente.