Un lince ibérico en España
El lince ibérico sigue recuperándose y aumentó hasta los 2.663 ejemplares en 2025
La recuperación resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta la situación que atravesaba la especie a comienzos del siglo XXI
La población de lince ibérico continúa consolidando su recuperación y ha alcanzado un nuevo máximo histórico. Así lo anunció este viernes la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, al presentar los datos del último censo oficial, que sitúa en 2.663 el número de ejemplares de Lynx pardinus registrados en 2025.
La cifra supone un incremento del 10,9 % respecto al ejercicio anterior, cuando se contabilizaron 2.401 individuos. Además, el crecimiento acumulado durante los últimos cuatro años ronda el 95 %, una evolución que confirma la tendencia positiva experimentada por la especie a lo largo del último cuarto de siglo gracias a los programas de conservación desarrollados de forma coordinada por España y Portugal.
Los datos, elaborados bajo la coordinación de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Diversificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, muestran que la mayor parte de la población se concentra en territorio español. En concreto, 2.269 ejemplares, equivalentes al 85,2 % del total censado, fueron localizados en España, mientras que los 394 restantes, un 14,8 %, se encuentran en Portugal.
Durante un acto celebrado en Cabanillas de la Sierra, en la Comunidad de Madrid, con motivo de una jornada de voluntariado y aprendizaje sobre polinizadores organizada junto a la ONG Amigas de la Tierra por el Día Mundial del Medio Ambiente, Aagesen destacó la relevancia de estos resultados. La ministra calificó los datos como «cifras extraordinarias» porque «hablamos de 262 nuevos ejemplares que se incorporan respecto al año anterior, un incremento prácticamente del 11 % respecto al año pasado».
La recuperación resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta la situación que atravesaba la especie a comienzos del siglo XXI. En 2002, el número de linces censados no llegaba al centenar de ejemplares, lo que situaba al felino al borde de la desaparición. En este contexto, la evolución registrada desde entonces convierte al caso del lince ibérico en uno de los ejemplos más destacados de conservación de fauna amenazada a nivel internacional.
Aagesen quiso reconocer el trabajo realizado por todos los actores implicados en este proceso, desde técnicos y científicos hasta administraciones autonómicas, el Gobierno portugués, organizaciones ecologistas y la sociedad en su conjunto. La ministra subrayó además que «invertir en la Naturaleza es invertir en el futuro».
La expansión de la especie también se refleja en su distribución territorial. Según la información difundida por el Ministerio, actualmente se ha confirmado la presencia de linces en 26 núcleos geográficos diferentes. En España, seis comunidades autónomas albergan poblaciones de la especie.
Castilla-La Mancha encabeza la clasificación con 1.051 ejemplares, lo que representa el 39,5 % del total registrado. Andalucía ocupa la segunda posición con 885 individuos, equivalentes al 33 %. A continuación figuran Extremadura, con 302 ejemplares y el 11,3 %; Murcia, con 19; Castilla y León, con 11; y la Comunidad de Madrid, donde se ha contabilizado un único ejemplar. A esta distribución se suma un núcleo reproductor localizado en Portugal.
Del total de animales censados, 1.711 corresponden a ejemplares adultos o subadultos. La proporción entre machos y hembras presenta un equilibrio prácticamente total, con una diferencia favorable a los machos de apenas un 1,04 %.
Por otra parte, el número de hembras reproductoras o territoriales se elevó hasta las 542. Esta cifra continúa creciendo y se acerca progresivamente al umbral de 750 hembras considerado como referencia para determinar que el estado de conservación de la especie resulta favorable. En paralelo, durante el último año nacieron 952 cachorros.
A pesar de la evolución positiva, el Ministerio advierte de que todavía persisten amenazas relevantes. Entre ellas destacan especialmente los atropellos en carreteras y otras infraestructuras viarias, responsables del 77,9 % de las muertes registradas entre los ejemplares de la especie.
Asimismo, el aumento constante de la población está generando nuevas dificultades para el seguimiento de los animales. El Miteco señala que cada vez resulta más complejo identificar y registrar individualmente a todos los linces presentes en determinados territorios, especialmente en Castilla-La Mancha y Andalucía. Por este motivo, las cifras correspondientes al censo de 2025 deben interpretarse como una estimación mínima de la población existente, ya que el número real de ejemplares podría ser incluso superior al contabilizado oficialmente.