Columna de humo provocada por el incendio que se originó en un paraje de Villanueva de los Castillejos
Casi 37.000 hectáreas han ardido ya en España en 2026, cuatro veces más que en 2025
Ese registro superó con creces la media histórica para esas fechas, situada en 886,25 hectáreas
La superficie arrasada por los incendios forestales en España desde comienzos de año y hasta el 10 de junio alcanza las 36.583 hectáreas, una cifra que multiplica casi por cuatro la registrada en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con los datos más recientes del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
La herramienta, integrada en el programa europeo de observación terrestre Copernicus, contabiliza además un total de 246 incendios en territorio español durante ese intervalo. La comparación con el año pasado refleja un notable incremento. El 10 de junio de 2025, la superficie afectada por el fuego ascendía a 9.987 hectáreas, mientras que el balance actual se sitúa muy por encima de esa cifra. Asimismo, el dato acumulado este año supera ampliamente la media registrada para esas mismas fechas entre 2006 y 2025, establecida en 13.840,10 hectáreas.
La información semanal facilitada por EFFIS muestra también una evolución preocupante. Entre el 4 y el 10 de junio se quemaron 4.609 hectáreas, un volumen muy superior al promedio habitual para ese periodo, situado en 679,85 hectáreas. Además, la situación empeoró respecto a la semana anterior, comprendida entre el 28 de mayo y el 3 de junio, cuando la superficie afectada alcanzó las 3.150 hectáreas.
Los datos contrastan con los registrados durante 2025, un año marcado por una intensa actividad incendiaria, especialmente durante el mes de agosto. En aquel periodo se produjeron numerosos fuegos simultáneos en distintos puntos del país, con especial incidencia en Galicia, Castilla y León y Extremadura.
Solo entre el 6 y el 19 de agosto de 2025, EFFIS contabilizó 322.299 hectáreas quemadas, una extensión que representó más del 80 % del total acumulado durante todo ese ejercicio.
En 2026 también se han producido episodios especialmente significativos. Uno de los más destacados tuvo lugar entre el 19 y el 25 de febrero, cuando las llamas arrasaron 10.470 hectáreas. La cifra supuso un salto extraordinario respecto a la semana precedente, en la que únicamente se habían contabilizado 37 hectáreas afectadas.
Ese registro superó con creces la media histórica para esas fechas, situada en 886,25 hectáreas. Buena parte de ese incremento estuvo relacionado con la oleada de incendios forestales provocados detectada en el norte del país, especialmente en Cantabria y Asturias.
En la comunidad cántabra, la sucesión de fuegos simultáneos durante febrero llevó a las autoridades regionales a valorar la declaración de la fase de emergencia. Los incendios afectaron principalmente a áreas de matorral y mantuvieron en alerta a los servicios de extinción. De forma paralela, el Principado de Asturias activó un amplio dispositivo de intervención para hacer frente a los numerosos focos registrados en distintos puntos de la región.
Otro de los momentos más complicados del año se produjo entre el 2 y el 8 de abril. Durante esos días se calcinaron 8.393 hectáreas, una superficie catorce veces superior a la media habitual del periodo, que ronda las 577 hectáreas. Al igual que ocurrió en febrero, los incendios declarados en Cantabria y Asturias tuvieron un peso determinante en ese balance.
Por otra parte, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) señala en su último informe, correspondiente al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de mayo, que España había registrado hasta entonces siete grandes incendios forestales, categoría reservada para aquellos que superan las 500 hectáreas afectadas.
Según los datos provisionales remitidos por las comunidades autónomas, la superficie quemada en el conjunto del país durante esos cinco primeros meses del año alcanzó las 29.556,46 hectáreas.
No obstante, ese balance ministerial todavía no recoge el incendio declarado el pasado lunes en el paraje de Los Turbios, en el municipio onubense de Villanueva de los Castillejos. En la zona continúa desplegado un amplio operativo formado por 407 profesionales, 99 vehículos y más de 25 medios aéreos.
Los equipos de extinción mantienen una vigilancia constante ante la posibilidad de un cambio en la dirección del viento que pueda convertir la actual cola del incendio en un nuevo frente principal.
Aunque la delimitación definitiva del perímetro continúa pendiente de los análisis realizados mediante drones y helicópteros, las autoridades autonómicas ya han confirmado que la superficie afectada supera las 3.600 hectáreas. Este aumento se debe a las importantes reactivaciones del fuego registradas durante la jornada de ayer, que complicaron notablemente las labores de control y extinción.