Dos militares de la UME durante las labores de extinción del incendio, a 18 de julio de 2026
Los sueldos y la jornada de la UME: cuánto cobra un militar de emergencias durante la campaña de incendios
En situaciones de emergencia nacional, la dirección operativa centralizada de los recursos del Estado recae sobre el jefe de esta unidad
La gravedad de los incendios forestales declarados en puntos como Ávila, Toledo, Madrid o Castellón ha vuelto a situar en primera línea a la Unidad Militar de Emergencias (UME). En situaciones de emergencia nacional, la dirección operativa centralizada de los recursos del Estado recae sobre el jefe de esta unidad de las Fuerzas Armadas. Esta destacada labor operativa ha vuelto a despertar el interés por conocer cuáles son las condiciones laborales y salariales de los efectivos que integran este cuerpo militar.
Un militar de la UME percibe un salario medio mensual que oscila entre los 1.600 y los 1.900 euros. Por norma general, sus haberes suelen ser entre 100 y 150 euros superiores a los de un efectivo del mismo rango en otras unidades del Ejército debido a los complementos específicos de destino y unidad.
Las retribuciones varían de manera sustancial según el rango jerárquico dentro de la escala: los soldados perciben entre 1.340 y 1.450 euros al mes, los cabos se sitúan entre los 1.500 y 1.600 euros, los sargentos ingresan entre 1.870 y 2.095 euros, mientras que los tenientes alcanzan montos de entre 2.300 y 2.750 euros.
A estos importes base se suman otros conceptos variables en la nómina, como la antigüedad, los días de maniobras o las guardias asignadas.
Jornadas, turnos y régimen retributivo
En situaciones ordinarias, la plantilla completa una jornada de 7,5 horas enfocada al adiestramiento físico y mantenimiento, combinada con guardias de 24 horas. Sin embargo, al activarse los niveles de alerta máxima por catástrofes, los efectivos pasan a turnos rotativos de 12 horas y deben personarse en sus bases en menos de dos horas tras ser requeridos.
Pese a la sobrecarga de trabajo en el terreno, la nómina no se incrementa de forma proporcional a las horas realizadas.
Las únicas variaciones salariales corresponden a las dietas de manutención y alojamiento —que se reducen a un mínimo de entre 15 y 30 euros diarios si el Ejército provee la comida y la acampada— y al plus de dedicación especial que concede el mando para las intervenciones más duras, con importes que oscilan entre los 100 y más de 600 euros según el rango.