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Imagen de un oso pardo en busca de frutaGetty Images/iStockphoto

El inesperado reclamo que atrae a los osos pardos a los pueblos en verano

El 82 % de las visitas de estos animales a las localidades pobladas se produjeron entre junio y septiembre

La disponibilidad de fruta y otros alimentos vinculados a la actividad humana es el principal motivo por el que los osos pardos se acercan a los pueblos de la Cordillera Cantábrica, especialmente durante los meses de verano. Así lo revela un estudio elaborado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), en colaboración con la Universidad de León y la Fundación Oso de Asturias, que analiza 73 incursiones registradas entre 2009 y 2021.

El trabajo, publicado en la revista científica Scientific Reports, concluye que el 86 % de los episodios estudiados estuvieron relacionados con la búsqueda de alimentos de origen humano. Entre los recursos que atraen a los animales figuran los cultivos frutales, las huertas, el pienso, las colmenas y la basura. Sin embargo, la fruta destaca claramente sobre el resto: las plantaciones frutales estuvieron presentes en más de la mitad de las incursiones analizadas.

El fenómeno tiene además una marcada relación con la época del año. El 82 % de las visitas se produjeron entre junio y septiembre, coincidiendo con el periodo en el que existe una mayor disponibilidad de fruta en los pueblos. «Este patrón cobra sentido teniendo en cuenta que el 82 % de los episodios se dieron en los meses de verano», explica Manuel Díaz Fernández, investigador de la EBD-CSIC y primer autor del estudio.

Los investigadores también han observado que los osos suelen aproximarse a las localidades cuando existe menor actividad humana. El 64 % de los acercamientos tuvo lugar durante la noche o en las horas crepusculares. Además, la mayoría de los ejemplares identificados eran jóvenes o subadultos, una circunstancia que podría indicar una mayor tendencia de estos animales a explorar nuevas fuentes de alimento situadas cerca de los asentamientos humanos.

Los pueblos más expuestos

El estudio también ha tratado de determinar por qué determinados pueblos registran más visitas de osos que otros. Para ello, los investigadores recopilaron información de las administraciones encargadas del seguimiento de la especie, realizaron entrevistas en las localidades afectadas y revisaron noticias publicadas en medios digitales. Estos datos se complementaron con trabajo de campo y análisis de las características ambientales de las zonas estudiadas.

Los resultados apuntan a que las localidades con mayor probabilidad de recibir visitas suelen encontrarse cerca de áreas de cría y en entornos con un hábitat de buena calidad para los osos. También presentan una mayor incidencia de daños relacionados con la especie. La proximidad del bosque, el relieve abrupto y determinadas características de los núcleos urbanos pueden facilitar que los animales se aproximen y encuentren lugares donde refugiarse antes y después de acceder a las poblaciones.

Ante estos resultados, los autores consideran prioritario actuar sobre las causas que llevan a los osos a acercarse a los pueblos, en lugar de limitarse a ahuyentarlos cuando ya han entrado. Entre las medidas propuestas se encuentra mejorar la gestión de los cultivos frutales y otros recursos que puedan resultar atractivos, dificultando su acceso o retirándolos durante los periodos de mayor riesgo.

El estudio recoge un ejemplo que, según los investigadores, demuestra la eficacia de esta estrategia. Una osa frecuentó durante años varios pueblos de la Cordillera Cantábrica pese a los intentos reiterados de ahuyentarla. El problema terminó cuando se retiró prácticamente toda la fruta disponible en la localidad.

Los científicos defienden además la necesidad de unificar los protocolos para registrar y clasificar las incursiones de osos en las distintas comunidades autónomas. Disponer de información homogénea permitiría identificar mejor los factores de riesgo y diseñar medidas preventivas más eficaces.

«La clave para el futuro es establecer unas medidas de gestión que nos permitan adelantarnos a estos sucesos», señala Díaz Fernández. El objetivo, según el equipo, debe ser reducir los conflictos antes de que se produzcan y favorecer una convivencia sostenible entre las poblaciones rurales y el oso pardo cantábrico.