Funerales simbólicos por las víctimas de las inundaciones
Nepal empieza a despedir a sus desaparecidos mientras los rescatistas aún buscan un milagro
Después de varios días recorriendo refugios y morgues sin encontrar a sus familiares, algunas familias han perdido la esperanza y han comenzado a realizar los últimos ritos
Familias de Nepal celebran este miércoles ceremonias fúnebres simbólicas para «liberar» las almas de sus seres queridos desaparecidos después del devastador deslave que hace una semana arrasó varias aldeas del Himalaya, cerca de la frontera con China.
Después de varios días recorriendo refugios y morgues sin encontrar a sus familiares, algunas familias han perdido la esperanza y han comenzado a realizar los últimos ritos. En las ceremonias hindúes se queman efigies de paja para despedir simbólicamente a quienes siguen sin ser localizados.
«Tuvimos que hacer esto para liberar su alma, para que esté en paz y feliz dondequiera que esté», aseguró Dolma Newar Tamang durante el funeral de su esposo, acompañada por su hijo, que lloraba a su lado. El hombre se dirigía a China cuando se produjo el desastre.
Funerales simbólicos por las víctimas de las inundaciones
«Vi las noticias y lo llamé. Lo llamé varias veces, pero nunca contestó», relató a la AFP.
Pese al paso de los días, los equipos de rescate nepalíes mantienen la esperanza de localizar supervivientes, especialmente en los numerosos túneles de centrales hidroeléctricas existentes en la zona. Hasta ahora únicamente se han recuperado cadáveres de los túneles bloqueados por el barro, aunque los efectivos continúan excavando, perforando y retirando escombros.
Una vista aérea muestra un torrente de agua fangosa que avanza con fuerza junto a las viviendas y a través del río Trishuli
El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, confía todavía en que algunas de las personas desaparecidas puedan encontrarse con vida. «Los milagros sí ocurren», afirmó a la AFP. «En este momento no quiero perder completamente la esperanza».
La magnitud de la destrucción ha provocado una creciente indignación en Nepal, un país mayoritariamente rural con 30 millones de habitantes y escasos recursos para afrontar una catástrofe de estas dimensiones.
El primer ministro, Balendra Shah, advirtió de que la tragedia constituye «una seria señal de que los riesgos a los que nos enfrentamos en la región del Himalaya están aumentando a la par del cambio climático». Los científicos sostienen que el aumento de las temperaturas está acelerando el deshielo de los glaciares del Himalaya y del Hindu Kush, fundamentales como fuente de agua para millones de personas.
Personal de seguridad permanece junto a los cuerpos no identificados de víctimas de las inundaciones
Las morgues nepalíes se encuentran desbordadas y las autoridades han tenido que enterrar cientos de cadáveres no identificados después de realizar pruebas de ADN. Hasta este miércoles, Nepal había recuperado 1.114 cuerpos y contabilizaba 3.916 desaparecidos. China, por su parte, informó de 16 fallecidos y 546 personas no localizadas.
En China, los periodistas extranjeros tienen restringido el acceso informativo al Tíbet y las autoridades controlan estrictamente las fuentes de información. Grupos tibetanos en el exilio han cuestionado la versión ofrecida por Pekín, aunque las autoridades chinas sostienen que «la divulgación de información ha sido abierta, transparente y oportuna».