El otoño será más cálido de lo normal
El otoño será más cálido de lo normal, sobre todo en norte y este peninsulares y en los archipiélagos
La situación es menos definida en lo referente a las precipitaciones, un ámbito en el que la Agencia reconoce un mayor grado de incertidumbre
El otoño meteorológico, que comprende los meses de septiembre, octubre y noviembre, presenta una elevada probabilidad de registrar temperaturas superiores a las habituales. En concreto, existe entre un 60 % y un 70 % de posibilidades de que la estación sea más cálida de lo normal, según ha señalado este miércoles la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Esta tendencia será especialmente acusada en el norte y el este de la Península, así como en los archipiélagos. Por el contrario, la probabilidad de que el trimestre resulte más frío de lo habitual se sitúa únicamente en el 10 %.
La situación es menos definida en lo referente a las precipitaciones, un ámbito en el que la Agencia reconoce un mayor grado de incertidumbre. Las previsiones apuntan a un 40 % de probabilidades de que el otoño sea más lluvioso de lo habitual en el norte y el este peninsulares y también en Baleares. Frente a ese escenario, la posibilidad de que en estas zonas la estación sea más seca de lo normal se reduce al 25 %.
En Canarias, las estimaciones presentan una distribución diferente. En el archipiélago existe un 40 % de probabilidades de que el otoño sea más seco de lo habitual, mientras que las posibilidades de que las precipitaciones sean superiores a las normales se sitúan en el 10 %. De este modo, las previsiones muestran comportamientos distintos según las diferentes áreas geográficas contempladas.
Por meses, Aemet señala inicialmente que septiembre presenta una mayor probabilidad de registrar precipitaciones por encima de los valores normales en la vertiente mediterránea. La situación prevista cambia conforme avance el otoño. Durante octubre y noviembre, las probabilidades de lluvias superiores a las habituales serán mayores en el noroeste de la Península.
En cambio, para el suroeste peninsular no aparece por el momento una tendencia suficientemente clara. Las previsiones disponibles, por tanto, no permiten inclinarse en esta zona por un otoño especialmente lluvioso o seco dentro del conjunto de los tres meses que componen la estación meteorológica.
Aemet ha subrayado, no obstante, que este tipo de predicciones estacionales deben interpretarse como tendencias correspondientes al conjunto del trimestre y no como una descripción detallada de lo que sucederá durante todos y cada uno de los días de septiembre, octubre y noviembre.
Esta consideración resulta especialmente relevante en el apartado térmico. Que exista una elevada probabilidad de que el otoño termine siendo más cálido de lo normal no significa que durante esos tres meses no puedan producirse episodios o períodos de temperaturas frías. La previsión indica, en cambio, que esos intervalos fríos serían menos frecuentes que los cálidos a lo largo de la estación.
La incertidumbre es mayor cuando se trata de determinar el comportamiento de las lluvias. La propia naturaleza de las precipitaciones hace que puedan concentrarse grandes cantidades de agua en episodios concretos, lo que dificulta precisar con el mismo grado de confianza cómo terminará comportándose el conjunto de la estación.
En este sentido, el organismo estatal ha explicado la dificultad que existe para establecer tendencias más precisas sobre las precipitaciones. «Siempre presentan más incertidumbres las precipitaciones, por la propia naturaleza del fenómeno: en un solo temporal intenso puede llegar a acumularse el promedio total de lluvia de toda la estación», ha añadido.
Así, las previsiones para el otoño meteorológico dibujan con mayor claridad un escenario de temperaturas por encima de lo normal que una tendencia definida en materia de precipitaciones. Mientras que la probabilidad de un trimestre más cálido alcanza entre el 60 % y el 70 % en determinadas zonas, el comportamiento de las lluvias presenta diferencias territoriales y un margen de incertidumbre mayor a lo largo de septiembre, octubre y noviembre.