Fundado en 1910
Huracán Polo (derecha), al huracán Odalys (más al norte) y al huracán Nolo (izquierda) sobre el océano Pacífico oriental

Huracán Polo (derecha), al huracán Odalys (más al norte) y al huracán Nolo (izquierda) sobre el océano Pacífico orientalAFP

El ciclón Polo se aproxima a México y amenaza con daños severos

Las previsiones apuntan a que tocará tierra con esa misma potencia hacia el mediodía, aunque los fuertes vientos comenzarán a sentirse durante la mañana

El ciclón Polo se dirige hacia la costa del Pacífico mexicano y está previsto que toque tierra este lunes convertido en huracán en Puerto San Carlos, una pequeña localidad pesquera donde las autoridades se preparan ante la llegada de lluvias torrenciales, fuerte oleaje y graves daños.

En la víspera de la llegada del ciclón, apenas unas pocas viviendas y establecimientos comerciales de Puerto San Carlos habían colocado tablones de madera para reforzar puertas y ventanas. La localidad, de casi 6.000 habitantes, se encuentra directamente en la trayectoria prevista de Polo, que avanza como huracán de categoría 3 de un máximo de 5 en la escala Saffir Simpson.

Entre quienes permanecen pendientes de la evolución del fenómeno se encuentra Marta Maldonado, una camarera de 62 años que trabaja en un restaurante situado frente al mar y que no contaba con ningún tipo de protección. «Esperemos que no llegue tan fuerte», declaró a la AFP. Sobre las medidas para proteger el establecimiento añadió: «Mañana seguro le ponen palos». Sin embargo, las autoridades han advertido de que entonces puede ser demasiado tarde.

Las previsiones apuntan a que Polo tocará tierra con esa misma potencia hacia el mediodía, a las 19:00 GMT, aunque los fuertes vientos comenzarán a sentirse durante la mañana. Los primeros pronósticos habían descartado que el huracán llegara a tierra, pero posteriormente modificó su trayectoria y puso rumbo hacia el estado de Baja California Sur, donde se encuentra Puerto San Carlos.

Después de atravesar esta zona, el ciclón continuará su recorrido y está previsto que alcance el México continental durante el martes.

La temporada de ciclones en México se presenta especialmente intensa, sobre todo en el Pacífico, debido al fenómeno de El Niño. Durante este episodio, las aguas de la región experimentan un calentamiento significativo que favorece la formación de huracanes.

Puerto San Carlos no depende únicamente de la pesca. El turismo constituye también parte de su actividad, con los avistamientos de ballenas y las excursiones para pescar entre sus atractivos. La población ya sufrió en 2009 el impacto de un poderoso huracán que devastó el 75 % de las viviendas, muchas de ellas construidas en madera.

Ante la proximidad de Polo, el jefe del servicio de meteorología de México, Fabián Vázquez, anticipa «algo muy severo». El meteorólogo explicó por teléfono a la AFP los posibles efectos de un fenómeno de esta intensidad: «Con categoría 3, pueden ser daños devastadores».

Entre las consecuencias previstas figuran la caída de árboles, la destrucción de viviendas de madera o con tejados de lámina, cortes de carreteras y fallos en el suministro eléctrico. A este escenario se suma el riesgo de inundaciones como consecuencia del mar de fondo y de las fuertes precipitaciones previstas durante el paso del huracán.

Vázquez insistió, además, en la necesidad de extremar las precauciones y mantenerse lejos de las áreas expuestas. «Es muy importante que la población se mantenga muy alejada de la costa y que evite de cualquier manera ir a zonas donde pudiera estar en riesgo o ser vulnerables, independientemente de la intensidad con la que vaya a llegar», agregó.

Mientras Polo se aproxima, las autoridades municipales han reforzado las barreras de contención situadas alrededor de la localidad y contemplan también la posibilidad de efectuar evacuaciones. Para atender a la población se han habilitado alrededor de 169 refugios.

En paralelo, las fuerzas militares han desplegado cerca de 7.000 efectivos en el estado como parte de los preparativos ante el ciclón. También se han suspendido las clases y el trabajo presencial de los empleados públicos.

La temporada de huracanes se prolonga habitualmente desde mayo hasta noviembre y afecta cada año tanto a las costas mexicanas del Pacífico como a las del Atlántico. En esta ocasión, además de seguir de cerca la evolución de Polo, los meteorólogos mantienen bajo vigilancia a Rachel, una tormenta tropical que presenta posibilidades de fortalecerse.

Sobre su posible evolución durante los próximos días, Vázquez señaló: «Toda la semana se va a mover paralelo a la costa de México, pero justo hacia el fin de semana pudiera irse acercando también hacia Baja California Sur».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas