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Estas baterías están diseñadas para soportar entre 300 y 500 ciclos de carga

Una web oficial europea desvela qué móviles mantienen mejor su batería con el paso del tiempo

Es importante mencionar que un ciclo de carga no se trata de las veces que se enchufa el cargador, sino de cuánta energía se emplea

La etiqueta energética es un elemento indispensable para todos los teléfonos móviles que se venden en la Unión Europea (UE). Gracias a ella, los usuarios pueden saber si un dispositivo es eficiente, fácil de reparar, resistente y duradero en lo que respecta a la batería. Esta medida, que entró en vigor el pasado 20 de junio, tiene como objetivo ayudar a los consumidores y contribuir al cuidado del medio ambiente.

En este sentido, uno de los aspectos más valorados por los usuarios en los últimos años es el tiempo de uso que ofrece un dispositivo antes de necesitar una recarga, es decir, la cantidad de ciclos de batería que puede soportar antes de que su rendimiento se vea afectado notablemente por la degradación.

Habitualmente, estas baterías están diseñadas para soportar entre 300 y 500 ciclos de carga. No obstante, Samsung asegura que algunos de sus dispositivos, como los modelos más premium de las Galaxy S25 Series y S24 Series, superan los 2.000 ciclos. Esta mejora también se extiende a sus smartphones más asequibles, como los Galaxy A56 o A36.

Asimismo, según datos del Registro Europeo de Productos para el Etiquetado Energético (EPREL), esto se traduce en más de seis años de uso estimado del móvil.

¿Qué es un ciclo de carga?

Los ciclos de carga de los móviles son una forma de medir cuánto se ha utilizado la batería a lo largo del tiempo. Un ciclo de carga completo se produce cuando se ha consumido el 100 % de la capacidad de la batería, aunque no tiene que hacerse de una sola vez.

Por ejemplo, si un día usas la mitad de la batería y la recargas, y al día siguiente usas la otra mitad, juntos suman un ciclo completo. Las baterías de los móviles, que suelen ser de iones de litio, tienen una cantidad limitada de ciclos antes de empezar a perder capacidad, lo que significa que con el tiempo la batería dura menos entre cargas.

Por todo ello, cuidar la batería evitando dejar que baje a cero o que siempre esté al 100 %, y evitar temperaturas extremas, ayuda a que mantenga su buen rendimiento por más tiempo.