El objetivo final de tales maniobras es obtener las claves de acceso
Fraudes
CaixaBank alerta de una nueva estafa por suplantación que intenta robar datos a sus clientes
Mantener la calma y verificar la procedencia de cada alerta resulta vital para proteger el patrimonio y la privacidad en el entorno digital
Las técnicas de suplantación de identidad bancaria han evolucionado hacia métodos más sofisticados que buscan engañar incluso a los usuarios más precavidos. CaixaBank ha emitido una alerta urgente para advertir sobre una estafa detectada recientemente que utiliza SMS y mensajes de WhatsApp. En esta modalidad, los ciberdelincuentes notifican una supuesta operación fraudulenta para generar una sensación de pánico que empuje a la víctima a actuar sin reflexionar.
A diferencia de los fraudes tradicionales, los atacantes solicitan ahora una mayor interacción. El procedimiento habitual incluye el envío de un número de teléfono no oficial para que el cliente llame o la petición de descargar una herramienta externa mediante un enlace directo.
Tales comunicaciones suelen instar a realizar videollamadas de urgencia, instalar aplicaciones fuera de las tiendas oficiales como la App Store o Google Play, e incluso acercar la tarjeta física al dispositivo móvil bajo una falsa excusa técnica.
El objetivo final de tales maniobras es obtener las claves de acceso, los códigos PIN o los datos de la tarjeta para ejecutar operaciones no autorizadas. La entidad financiera recalca que «nunca solicitará contraseñas de seguridad por estas vías ni pedirá la instalación de programas que no provengan de los mercados de aplicaciones autorizados».
Recomendaciones
La recomendación primordial ante cualquier mensaje sospechoso es desconfiar por sistema y contactar con el gestor personal mediante los canales oficiales. CaixaBank recuerda que dispone de números de atención al cliente (938 872 525) y de prevención de fraude (932 666 951) específicos para denunciar estos intentos de estafa.
Mantener la calma y verificar la procedencia de cada alerta resulta vital para proteger el patrimonio y la privacidad en el entorno digital.