Fundado en 1910

La Cibercomandancia de la Guardia Civil ha dado con el paradero de los mangantesGUARDIA CIVIL

La Guardia Civil alerta de SMS fraudulentos que suplantan a un banco: así es la estafa

La Guardia Civil tiene una investigación abierta en la que ocho sujetos han realizado presuntamente delitos de estafa informática. Según hemos sabido, la técnica utilizada por los delincuentes ha sido la ingeniería social conocida como «smishing». Esta artimaña se basa en la suplantación de entidades bancarias, mandando un SMS alertando de alguna irregularidad con relación a la cuenta bancaria de la víctima. El primer damnificado denunció haber realizado 80.000 € en transferencias repartidas entre los ocho investigados.

Según el denunciante, las transferencias realizadas fueron destinadas a 18 cuentas distintas, a nombre de los investigados. La investigación, dirigida por el equipo de Cibercomandancia de la GC se encuadra en la Operación CUZUR. Gracias al trabajo de la Guardia Civil, se ha conseguido averiguar la trazabilidad del dinero, que había sido manejado por un entramado de cuentas, dificultando en gran medida averiguar quiénes son los verdaderos destinatarios. A pesar de ello, sabemos que los implicados tenían residencias repartidas entre Madrid, Alicante y Tarragona.

La triquiñuela comenzaba con un SMS alertando de algún error en la cuenta bancaria de la víctima. A partir de ahí, existen varios procedimientos: nos mandan un enlace que nos redirige a una web con la misma interfaz que el banco, aunque fraudulenta, con la idea de que introduzcamos nuestros datos, entregándoselos en bandeja de plata. La otra actividad maliciosa es la de reclamarnos algún tipo de transferencia por cualquier motivo que se les ocurra.

No obstante, es sencillo identificar dicha estafa. Para evitar caer en ella, solo debemos fijarnos en el remitente del mensaje o directamente llamar al banco. En caso de que el número de teléfono desde el que nos han escrito parezca sospechoso, debemos llamar al banco en cuestión directamente, ya que ellos sabrán cómo proceder. Naturalmente, no tenemos que introducir nuestros datos, haciendo caso omiso de los reclamos de los delincuentes.