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La IA puede suponer un problema para los jóvenes que salen al mercado laboralGetty Images

Inteligencia Artificial

BBVA advierte de que los jóvenes serán los primeros en sufrir los ajustes del mercado laboral por la IA

La inteligencia artificial está cambiando el mundo tal y como lo conocemos, repercutiendo especialmente en el ámbito laboral

La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral es indiscutible. Esta tecnología ha desarrollado múltiples herramientas muy útiles para nuestro día a día, agilizando la carga de trabajo y simplificando nuestras tareas. Pero, al igual que trae ventajas, también puede traer sustituciones. De hecho, el empresario estadounidense, Andrew Yang, avisaba de esto hace unos días, como informamos en El Debate. Ahora, es BBVA quien que alerta de estos peligros.

Una de las últimas investigaciones realizadas por BBVA Research habla de los recién graduados como los «canarios en la mina». Y es que, este estudio enfatiza de que los primeros damnificados y desplazados por la IA serán los jóvenes. De hecho, la explicación del autor del estudio, Rafael Domenech, es que la IA es muy capaz de replicar «conocimiento codificado», lo que se aprende en los libros y la universidad.

Sin embargo, lo que más se le atraganta es el conocimiento tácito, otorgado por los años de experiencia propios del desarrollo continuo de una profesión. Esta investigación nos aclara que poco a poco comienzan a reducirse las contrataciones de becarios y puestos base, ya que las tareas básicas que estos realizan en inicio, son fácilmente replicables por la inteligencia artificial. BBVA plantea que está surgiendo una brecha digital generacional a la inversa.

Los empleados con más trayectoria están aprovechando la inteligencia artificial para ampliar sus capacidades y convertirse en profesionales especialmente valiosos y difíciles de reemplazar. En cambio, muchos jóvenes descubren que sus puntos fuertes tradicionales, así como su familiaridad con la tecnología o su formación universitaria, ya no bastan si no están respaldados por el criterio y la madurez que se adquieren con la experiencia. El informe concluye diciendo que para que este fenómeno no vaya a peor, las universidades deben aportar a sus alumnos un valor humano, insustituible por la IA.