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El virus entra en el ordenador sin levantar sospechas y desvalija absolutamente todo a su pasoEuropa Press

El nuevo virus que roba tus contraseñas y consulta a una inteligencia artificial cuánto dinero vales

El sofisticado programa recopila información bancaria y elabora informes automáticos para calcular la rentabilidad de cada usuario infectado

Hasta ahora, los ladrones informáticos robaban paquetes de contraseñas y los vendían en foros de internet. Esa dinámica acaba de cambiar por completo con el descubrimiento de VOLTA, una herramienta descubierta por los expertos de Cisco Talos que revoluciona el cibercrimen al contratar a una inteligencia artificial como analista privada para «tasar» a cada usuario en tiempo real.

El virus entra en el ordenador sin levantar sospechas y desvalija absolutamente todo a su paso. Su objetivo no son solo las claves guardadas en el navegador, sino también los ahorros en criptomonedas, los datos de pago con tarjeta, las sesiones abiertas en Microsoft y las conexiones seguras de trabajo.

Toda esa masa de información confidencial se reúne en un expediente digital y se envía de inmediato a un modelo avanzado de lenguaje para que examine la vida financiera de la persona infectada.

En cuestión de segundos, la máquina devuelve un informe con una cifra estimada de beneficio y califica al usuario en tres niveles de solvencia. Con ese dosier en mano, los ladrones saben si están ante alguien con cuentas corrientes abultadas o perfiles empresariales de alto valor a quien exprimir, o si por el contrario no merece la pena perder el tiempo.

Pasos para proteger tus claves

El gran peligro del programa radica en cómo burla el blindaje de seguridad de Google Chrome para extraer las claves sin alertar al usuario. Si existen dudas de haber caído en esta trampa digital, la prioridad absoluta pasa por cerrar de inmediato los accesos remotos y cambiar contraseñas desde un móvil o un ordenador limpio.

Quienes guarden carteras de divisas digitales deben transferir sus fondos con urgencia a soportes físicos sin conexión a la red antes de que los atacantes ejecuten las órdenes de desvío de capital.