Viñedo en La Rioja

Viñedo en La RiojaEuropa Press

El vino se queda sin 23 millones de euros «por irresponsabilidad del Gobierno»

La Intervención Sectorial Vitivinícola está dotada de un total de 202,15 millones de euros procedentes de la Unión Europea

La incertidumbre se ha apoderado de buena parte de la conversación en torno al vino español en los últimos tiempos.

La amenaza arancelaria de Donald Trump, el acentuado descenso del consumo en 2023, el incremento de costes de producción y los fenómenos meteorológicos extremos complican el día a día en los viñedos.

Las dificultades se acumulan para los productores –particularmente los de vino tinto– que atraviesan un momento de transición para tratar de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. El desequilibrio entre oferta y demanda ha empujado al campo a pedir una reducción desesperada de la superficie cultivada destinada al vino tinto y así revalorizar cada litro de sus caldos, pero, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha rechazado en todo momento esa propuesta como solución.

Una de las vías que se antoja como un balón de oxígeno para todo el sector es la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), la herramienta provista en la PAC (Política Agraria Común) 2023-2027 para apoyar al vino. Para 2024 se presupuestaron 202,15 millones de euros que resultaban más necesarios que nunca; sin embargo, «una mala gestión tanto de Ministerio de Agricultura como de las comunidades autónomas» ha evitado que todo el dinero llegue a los vitivinícolas.

«Se han consumido un total de 178,8 millones de euros durante el ejercicio financiero, se habría ejecutado un 88 % del total de los fondos previstos, por lo tanto, se ha dejado de gastar 23,29 millones de euros», denuncia Asaja.

La ISV para España está dotada de 202,15 millones de euros que se reparten de la siguiente manera: 27,5 % a promoción en terceros países; 27,5 % a inversiones vitícolas; 30 % a reestructuración y reconversión de viñedo; 15 % a destilación de subproducto; y vendimia verde, que no tiene asignado presupuesto al depender la puesta en marcha de la medida del mercado.

La organización profesional agraria mayoritaria en España califica la actuación del Gobierno como «una irresponsabilidad», a tenor de la situación que atraviesa el sector.

La burocracia, tan criticada en otros casos por Asaja, se distingue como uno de los obstáculos que tienen como consecuencia que el vino español se quede con más de 23 millones de euros europeos con los que ya contaba. La asociación exige mayor flexibilidad en la gestión de los fondos del ISV, permitiendo trasvases entre inversiones y trasladando los recursos no utilizados al ejercicio siguiente para optimizar su aprovechamiento.

La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente de La Rioja, Noemí Manzanos, alzó recientemente la voz contra el funcionamientos del ISV, ya que la fórmula de reparto responde a criterios de 2012: «No se ajustan en absoluto a la realidad actual», lamentó.

La apuesta de la política riojana, una de las regiones por vinícolas por excelencia, es la de reducir trabas y es que, una vez analizada la evolución de los pagos de los últimos ejercicios «queda demostrado que cada vez son menos los solicitantes de estas ayudas debido a la complejidad que tiene su actual tramitación (...) no podemos desperdiciar ni un solo euro de los que Europa pone a nuestra disposición para ayudar al sector en el objetivo de alcanzar el equilibrio buscado».

Asaja ha insistido en que para una mayor optimización de los recursos financiero del ISV hay que permitir trasvases entre las diversas inversiones del fondo durante el ejercicio en curso, así como que los recursos financieros no utilizados en un año se transfieran directamente al presupuesto nacional del siguiente.

La ISV tiene por objetivo mejorar la sostenibilidad económica y la competitividad de los productores de vino de la Unión Europea, contribuir a la adaptación al cambio climático, engrandecer el rendimiento de las empresas vitivinícolas de la UE, restablecer el equilibrio de la oferta y la demanda, mantener el uso de los subproductos de la vinificación con fines industriales y aumentar la competitividad de los productos vitivinícolas de la UE en terceros países.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas