Nectarinas en el árbol LA UNIÓ DE LLAURADORS 22/4/2020
La fruta de verano multiplica su precio por cuatro de camino al supermercado
el encarecimiento de la fruta de verano preocupa a los productores, que pese a esperar mejores precios que en la campaña anterior apuntan a un incremento superior en los lineales.
Los cálculos de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos en la Comunidad Valenciana indican que, mientras los consumidores pagan un precio elevado por la fruta, los agricultores obtienen la menor recompensa posible por su trabajo.
«Cuesta mucho esfuerzo producir, pero el precio no compensa. Los consumidores pagan un precio excesivo por la fruta y nosotros apenas cubrimos los gastos. Nos ponemos contentos y nos conformamos con 1 euro el kilo en un año bueno en algún cultivo, mientras el consumidor paga más de 5», señalan en Unión de Uniones.
El pasado año la media que percibieron los productores fue de 0,70 euros el kilo, mientras que en supermercados o se llegó a una media de 3,50 euros por kilo. Esta campaña, aunque los precios en campo serán ligeramente superiores y en el caso de las nectarinas se confía que lleguen a 1 euro el kilo, la organización recoge que en los lineales ya se encuentra esta fruta a 5,40 euros el kilo en algunos lineales.
La Unión, ante este nivel de precios en destino, propone que el Ejecutivo acometa campañas que destaquen la calidad y los beneficios de los productos de cercanía en contraposición con la fruta llegada de fuera de la Unión Europea. «Los últimos datos oficiales detectan que el consumo de fruta en España sigue en caída libre: cada ciudadano ingiere 78,6 kilos de frutas, lo que supone un 24,8 % menos que hace una década cuando eran 102,5 kg. El segmento de frutas que más ha caído desde el año 2008 es el de cítricos y el de frutas de pepita, ambos presentan una variación que superan el 33 % en términos negativos. En contraposición, el único segmento que crece con respecto a 2008 es el de frutas exóticas», lamenta en la Unión.
Las dificultades para encontrar mano de obra especializada y el aumento de las importaciones de frutas de otros países aparecen como dos de las grandes reclamaciones de los productores. «Otro aspecto que inquieta es la presión normativa de la UE para restringir el uso de productos fitosanitarios. Los profesionales se muestran muy preocupados sobre el impacto de esta indefensión en su competitividad, ya que el difícil acceso a herramientas de control de plagas y enfermedades (supresión de materias activas y productos fitosanitarios o limitación de su uso) está dejando sin protección fitosanitaria a las plantaciones europeas», critica la organización.