Sangre joven, montería viva

180 jóvenes nos reunimos para disfrutar del latir de los canes, de la inmejorable compañía y, sobre todo, para dar a conocer esta preciosa actividad

IV Montería de la La asociación Venatio, formada por estudiantes de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid,

IV Montería Venatio, formada por estudiantes de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid,Cedida

La asociación Venatio, formada por estudiantes de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, ha vuelto a lanzarse un año más a organizar su anual montería de jóvenes, siendo esta la IV Montería Venatio, realizada, al igual que las últimas dos, en Puebla de Almenara, Cuenca. Una vez más, esforzándose por difundir la caza y las tradiciones del campo entre el público más joven.

El pasado 31 de enero fue la fecha seleccionada para dar lugar a la montería, en la que 180 jóvenes nos reunimos para disfrutar del latir de los canes, de la inmejorable compañía y sobre todo para dar a conocer esta preciosa actividad, a quienes, aún sin afición cinegética, allí se presentaron para pasar el fin de semana. Ocasión más que adecuada para introducir a nuevos cazadores, pues uno de los objetivos de esta montería es que se entienda todo el trabajo que hay detrás, todas las variables que tiene esta caza colectiva y el inmenso esfuerzo que ponen todas las partes involucradas en la actividad.

En la víspera del marcado día, hubo una cena a la que asistió todo aquel que así lo deseó y a posteriori se realizó el correspondiente sorteo con el fin de agilizar al día siguiente la salida de las armadas. Llegado el sábado, nos reunimos a las 9:00 los 180 monteros, rehaleros y acompañantes en el pabellón del pueblo, donde desayunamos y, a continuación de las importantísimas indicaciones de seguridad, se organizaron los coches para que, siguiendo a cada respectivo postor, se fueran colocando las armadas en el correcto orden para cerrar rápida y adecuadamente la mancha a cazar.

Nada más soltar los canes comenzaron a darse enseguida los lances, sucediéndose alrededor de 60 detonaciones

Gracias a la magnífica organización, no nos demoramos mucho en salir con los coches en dirección al monte, estando colocados los puestos alrededor de las 11:00 y realizando la suelta a las 11:15. Nada más soltar los canes comenzaron a darse enseguida los lances, sucediéndose alrededor de 60 detonaciones, resultando en un total de 14 jabalíes. Destacó un bonito navajero entre ellos, cazando una mancha de 300 hectáreas con 30 puestos y 5 rehalas las cuales cazaban al choque. A las 14:10 se dio por finalizada la montería, previo aviso por emisora. Los postores comenzaron a recoger a los puestos de sus respectivas armadas, pero el día no acabó aquí.

IV Montería Venatio

De izquierda a derecha: Eugenio Moltó, Álvaro Rodríguez Martín, Fernando Vargas-Zúñiga, Carlos Martínez Perea, Jacobo Pérez-Maura, Alberto Serrano y Domingo de Guzmán Greus
Cedida

Tras la exitosa jornada montera, todos nos reunimos en el mismo lugar donde se había realizado el sorteo, para disfrutar de una contundente comida, revivir lances, alegrarnos por los triunfos ajenos, reírnos de los fallos y, en definitiva, para lo verdaderamente importante de esta antiquísima forma de caza: los ratos con amigos, el compañerismo y el buen ambiente que es indiscutible en estas jornadas. Tras estos buenos ratos, cada uno fue a acicalarse y descansar de la jornada a sus respectivas casas, hasta las 20:00, hora en la que llegó un grupo de flamenco que animó el ambiente hasta que el cuerpo aguantó.

He de hacer especial mención a Carlos Martínez, organizador de la montería y miembro de la asociación Venatio, que se ha dejado la piel por el buen transcurso de la montería y que debe estar orgullosísimo de ello. Mención especial también a nuestro queridísimo Toñete, nuestro rehalero de confianza, que estuvo montando un espectáculo de los suyos en el monte junto a sus «pordioseros». A todos los presidentes de la asociación Venatio, promotores de todo este tipo de actividades, que tienen un gran valor e impacto positivo en el sector cinegético.

  • Ignacio Gutiérrez Baiget es estudiante de Ingeniería Agrícola y joven cazador

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