Gabriel Rufián, en un acto en Madrid
El separatista Rufián se ofrece para salvar a los españoles con un discurso 'apocalíptico'
Tacha el burka de «salvajada» cuando ayer votó en contra de prohibirlo en el Congreso
Deja ver su incredulidad ante el CIS, la única encuesta que aún da la victoria a Sánchez: «¿Cómo hacemos para contrarrestar 200 y pico diputados de PP y de Vox de expectativa de voto?»
«Yo tengo miedo como demócrata. Soy muy consciente de lo que viene. Y no es la alternancia política de siempre. Lo que viene es salvaje». Con ese discurso 'apocalíptico' arrancaba el separatista Gabriel Rufián su primera intervención en el acto que protagonizó esta tarde en Madrid junto a Emilio Delgado, de Más Madrid, y a la presentadora Sarah Santaolalla, cuando esta le preguntó por la razón de ser de este evento.
«Vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, un sufrimiento social terrible», llegó a decir. Rufián, que en su día dijo que estaría en el Congreso unos meses y lleva casi siete años como portavoz de ERC, quiere erigirse como una suerte de líder de una izquierda, a la izquierda del PSOE, y «ganar provincia a provincia escaños a Vox».
Desde la sala de conciertos Galileo Galilei, en Madrid, Rufián reclamó a la izquierda «ciencia, método y orden», y «generosidad» para presentar una candidatura unitaria en cada provincia. «Yo le quiero ganar provincia a provincia escaños a Vox. (...) La clave es a qué renunciamos. ¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas representando lo mismo nos presentemos en el mismo sitio?», dijo.
Gabriel Rufián, Sarah Santaolalla y Emilio Delgado
En una de sus intervenciones reconoció implícitamente que no otorga ninguna credibilidad al CIS, que es la única encuesta que aún da la victoria Pedro Sánchez, frente al resto de sondeos que vaticinan que ganará por goleada la derecha. «Cuando acabemos de hablar de nosotros, ¿cómo hacemos para contrarrestar 200 y pico diputados de PP y Vox de expectativa de voto?», preguntó.
Según dijo, no pide a nadie «renunciar a sus siglas», sino que las izquierdas busquen varios puntos programáticos en común, como el «antifascismo», el derecho a la autodeterminación o la «dignificación» de las condiciones de vida, y planteó que exista un grupo interparlamentario coordinado común para llegar a acuerdos. Con un tema clave que quiere patrimonializar: la vivienda. «Una familia, una casa», repitió, como en sus intervenciones en el Congreso. Su objetivo, vino a decir, es que estas formaciones a la izquierda del PSOE tengan más fuerza para condicionar a los socialistas, reivindicando que estos años haya habido un Partido Socialista «sometido, exigido».
En un momento del coloquio, Gabriel Rufián tildó el burka de «salvajada» y «animalada», pese a que este martes votó en contra de prohibirlo en los espacios públicos en el Congreso. «Si somos izquierda laica de verdad, no podemos permitir que se invisibilice a las mujeres de esa manera. El velo y el hábito de una monja española forma parte de cierta libertad religiosa, que yo respeto. Pero el burka es una animalada», sostuvo.
Allí acudieron representantes de otros partidos. Por parte de Sumar asistió la coordinadora, Lara Hernández, entre otros, por parte de los Comunes, Gerardo Pisarello, de Compromís Alberto Ibáñez, de Chunta, Jorge Pueyo, y Enrique Santiago por parte de IU, que en el último momento accedió a participar aunque en un principio no iban a acudir alegando que no habían recibido invitación. También varios miembros de Más Madrid y de ERC. Hernández señaló ante los medios que desde Sumar asistían con la intención de «escuchar». «Nos parece muy bien que las izquierdas hablen sobre el futuro», expresó, y emplazó al acto que celebran este sábado para relanzar la coalición. En sus redes sociales, la propia Yolanda Díaz, tras el coloquio, manifestó que le había gustado lo que había oído esta tarde y pidió «duplicar» fuerzas.
No hubo representación oficial de Podemos, aunque el portavoz republicano defendió a los morados como una «formación imprescindible» para la izquierda y manifestó su intención de contar con Pablo Iglesias, Irene Montero e Ione Belarra: «Yo les quiero en todo esto. Quien crea que esta gente sobra se equivoca», apuntó.
El acto generó mucha expectación. Prueba de ello es que cuando se lanzaron las entradas, se agotaron en apenas unos minutos. Decenas de personas se encontraban a los alrededores del local desde antes de las 18:00 horas para entrar, como también muchos medios de comunicación. Poco antes de que empezara el acto, varias personas que esperaban allí, al reconocer al periodista Vito Quiles, cuyos vídeos entrevistando a Rufián a su salida del Congreso se viralizan en redes sociales desde hace meses, comenzaron a insultarle y grabarle con sus teléfonos móviles gritándole que se fuera.