Cazador en Galicia
Los cazadores piden que la modificación del Reglamento de Armas mejore el control poblacional
La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha exigido en su propuesta para la modificación del reglamento de armas que la norma deje de ser «un escollo» para el «pleno desarrollo» de las competencias autonómicas en materia de caza y para la «potencial efectividad» en las labores de gestión de los cazadores.
El ente federativo, que agrupa a 330.000 cazadores, ha presentado sus aportaciones a la consulta pública previa para la modificación del Reglamento de Armas impulsada por el Ministerio del Interior, donde incide en su voluntad de contribuir a una normativa moderna, proporcionada y adaptada a la realidad del siglo XXI.
Entre las principales propuestas presentadas destaca la simplificación administrativa mediante la unificación de las actuales licencias D y E en un único título habilitante para la caza, una medida que permitiría reducir trámites innecesarios sin rebajar los actuales estándares de seguridad y control, en un contexto de claro trasvase de usuarios de la caza menor a la mayor, demandado por el imperativo escenario de control de la peste porcina africana (PPA).
El documento subraya la importancia de reforzar la formación y el entrenamiento de los usuarios, tal y como plantea el Ministerio público. «No obstante, la Federación defiende que la consecución de estos objetivos compartidos no puede ser a costa de más trabas y exigencias al regulado, sino mediante la paulatina integración de la formación en materia de armas en los procedimientos de obtención de licencia de caza que ya efectúan los nuevos cazadores a través de la Federaciones, y facultando un más temprano y fácil acceso a una formación reglada en materia de armas», apunta la RFEC.
La entidad insiste en una mayor flexibilidad en la habilitación y uso de los campos de tiro —tanto fijos como eventuales— como espacios esenciales para la práctica segura de la actividad y el entrenamiento con el uso de las armas.
Josep Escandell, presidente de la RFEC, ha destacado la importancia de la variación: «Hemos trasladado a la Guardia Civil una hoja de ruta realista para que el futuro Reglamento de Armas no se convierta en una barrera para quienes cumplen la ley, sino en una herramienta útil que reconozca la responsabilidad del sector. Nuestra voluntad de colaboración con el Ministerio del Interior y con el instituto armado es total para lograr una norma técnicamente sólida y que aporte seguridad jurídica».
La federación solicita además la expresa autorización de dispositivos de comunicación como los pinganillos, la flexibilización en el uso de moderadores de sonido, o la total disponibilidad del calibre .22 para las modalidades de caza y controles poblacionales que las autonomías consideren adecuadas, con el objetivo de optimizar la eficacia del sector en la gestión de la fauna silvestre.
«Son peticiones que aglutinan las sensibilidades de todas las Federaciones autonómicas de caza, pero también de muchas otras entidades del sector cinegético que suscriben nuestra voluntad: combatir las conductas ilícitas sin imponer restricciones generales a quienes realizan un uso legal, responsable y plenamente supervisado de las armas», concluyó Escandell.