Caja de aguacates en un mercado, en España

Caja de aguacates en un mercado, en EspañaiStock

España importa un 36 % más de aguacate de Perú pese a acumular 9 alertas por contaminación en lo que va de año

La cifra es especialmente llamativa al haberse dado en los meses de mayor apogeo de esta fruta a nivel nacional, que en la cosecha 2025/2026 dejará más kilos que en los años previos

El Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) de la Comisión Europea se ha convertido en una de las páginas de consulta habituales de los agricultores españoles.

La pelea por los precios en origen, con una tendencia alcista de los principales insumos agrarios, tensiona la situación en las explotaciones, donde denuncian una estrategia de derribo de las cotizaciones a través de la entrada masiva de producciones de terceros países.

Los agrarios reclaman más control a los alimentos que acceden al mercado comunitario, ya que además de entrar en igualdad de condiciones y aprovecharse de una legislación laboral y de aplicación de fitosanitarios que les permite alcanzar mayores rentabilidades, en muchos casos acceden a España en plena campaña y hunden el valor de la cosecha nacional.

Esta maniobra encuentra en el aguacate una de sus víctimas habituales. España es, con diferencia, el mayor productor de aguacate de la Unión Europea (UE): acapara el 77 % de la producción total y se destaca como el primer exportador, por lo que las disputas con la industria por el precio de las frutas son habituales en cada temporada, con la baza del segundo eslabón de la cadena de la llegada de aguacates de bajo coste procedentes de lugares como Perú, Marruecos o Brasil.

Las compras al vecino del sur se han relajado en los primeros cuatro meses de 2026, momento de máxima producción de aguacate en España, después de un impulso señalado en 2025; sin embargo, Perú, que el año pasado era el segundo proveedor de aguacate para España a más de 10.000 toneladas de Marruecos entre enero y abril, ha aumentado sus ventas al país un 36,49 %, de 20.221,78 toneladas en el primer cuatrimestre de 2025 a las 27.600,30 toneladas en la misma referencia para 2026.

La cifra es especialmente llamativa al haberse dado en los meses de mayor apogeo del aguacate nacional, que en la cosecha 2025/2026 dejará más kilos que en los años previos, y después de las continuas alertas provocadas por el país sudamericano en la aduana europea.

De enero a abril de 2026 –cuando han crecido considerablemente las compras de aguacate a Perú– la UE ha notificado seis casos de aguacates contaminados, cinco de ellos por exceso de cadmio, un metal pesado potencialmente cancerígeno y tóxico que puede absorbe desde el suelo, el riego o por la utilización de determinados pesticidas y fertilizantes. En estos meses, las frutas y hortalizas procedentes de Perú generaron 13 alarmas, por lo que casi la mitad de ellas tenían a los aguacates como responsables.

El origen peruano es uno de los que más desconfianza suscita en las explotaciones nacionales al ser un habitual de las alertas en frontera europeas, tanto por el empleo de sustancias prohibidas como por exceder el límite máximo de residuos (LMR) que ordena la normativa comunitaria. Pese a ello, las compras de la industria española continúan en ascenso.

La mayor producción de aguacate nacional en esta temporada tiene un efecto directo en el precio, que ha caído de un año para a otro en mayor porcentaje de lo que han bajado las importaciones, que frenan en términos globales un 9,67 %; mientras que, según datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía –región con más producción de aguacate en España–la cotización media del oro verde ha pasado en origen de los 2,37 euros por kilo de 2024/2025 a los 1,74 euros por kilo de 2025/2026 (-26,58 %).

En lo que va de año, con la última notificación fechada a 19 de junio, el aguacate de Perú ha causado 9 incidencias en el RASFF de la Comisión Europea: seis detecciones se produjeron en Países Bajos, dos en España y una en Francia.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas