Planta de marihuana
Ciencia
Marihuana en el espacio: el experimento que podría revolucionar las futuras misiones a Marte
El pasado 30 de junio, un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX despegó como parte de un vuelo experimental que pretendía llevar 150 semillas de cannabis al espacio
En el año 1982, la exploración espacial vivió un avance sin precedentes tras registrar el primer florecimiento de una planta en el espacio. En concreto, Arabidopsis thaliana (también conocida como berro de thale) se convirtió en la primera planta espacial a bordo de la nave soviética Salyut 7.
Desde entonces, desde nuestro planeta se han enviado diversas plantas y alimentos como lechuga, trigo, arroz o algas entre otros. La gran mayoría eran cultivados en la Estación Espacial Internacional (EEI), donde se han utilizado sistemas como 'The Vegetable Production System' –o Veggie–, permitiendo que los astronautas pudieran incluso ingerir algunos de estos alimentos. Ahora, cuatro décadas después del inicio de este tipo de misiones, las distintas agencias habrían intentado mandar una planta completamente inesperada: marihuana.
El pasado 30 de junio, un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX despegó como parte de un vuelo experimental que pretendía llevar 150 semillas de cannabis al espacio –junto con otros organismos como algas y hongos–. Esta iniciativa, realizada por el Proyecto Martian Grow, tiene como objetivo el estudio de cómo esta planta puede sobrevivir –o no– en condiciones espaciales, con la microgravedad y la radiación cósmica como principales retos.
Ilustración de una planta de marihuana
«Cannabis es una planta versátil, y si algún día vamos a tener bases lunares, esta especie puede ser clave. Nos puede dar alimento, proteína, materiales de construcción, textiles, plásticos, y medicina. No hay muchas plantas que tengan tanta utilidad», destacó Božidar Radišič, investigador líder del proyecto, en declaraciones a WIRED. De hecho, el proyecto también analiza cómo se adapta el cannabis en condiciones similares a las que podría haber en Marte.
Junto a las semillas, la cápsula también llevaba las cenizas de casi 200 personas fallecidas –correspondiente a los servicios de 'entierros espaciales' proporcionados por la empresa Celestis–.
Sin embargo, a pesar de lo llamativo de este proyecto, el experimento no salió todo lo bien que se imaginaba. El sistema de paracaídas falló y la cápsula se precipitó al mar. Tal como confirmaron posteriormente los investigadores, las muestras se perdieron en las gélidas aguas.
Tras el triste desenlace de la misión, está previsto que el equipo de Radišič lo intente de nuevo en 2027, año en el que se espera el lanzamiento de una nueva cápsula. A diferencia de este último, está previsto que se incorporen nuevos cambios, como un sistema de cerrado de cultivo en órbita, lo que abriría nuevas puertas para cultivar esta planta en el espacio o en otros planetas.
«Su resistencia la hace perfecta para entornos extremos… no demanda mucha agua, es conocida por crecer en suelos pobres en nutrientes y ha demostrado potencial de fitoremediación para eliminar toxinas y metales pesados del suelo», señaló Gary Yates, investigador británico de la empresa Hilltop Leaf.