Campo magnético terrestre
Ciencia
La Tierra se debilita por dentro: la anomalía que crece sin parar desde hace una década
Este comportamiento peculiar se asocia a ciertas anomalías detectadas en el límite entre el núcleo líquido externo de la Tierra y su manto rocoso
El campo magnético terrestre, esencial para la vida en la Tierra, actúa como un escudo invisible que protege al planeta frente a la radiación cósmica y las partículas cargadas emitidas por el Sol. Su origen se encuentra en las profundidades del planeta, donde un vasto océano de hierro fundido, en constante movimiento dentro del núcleo externo terrestre, genera corrientes eléctricas que dan lugar al campo magnético. Aunque esta explicación simplificada recuerda al funcionamiento de una dinamo de bicicleta, los mecanismos reales son mucho más complejos.
Para estudiar estas intricadas dinámicas, la Agencia Espacial Europea (ESA) desarrolló la misión Swarm, parte del programa FutureEO de Observación de la Tierra. Esta misión cuenta con tres satélites idénticos que orbitan el planeta recopilando datos precisos sobre las señales magnéticas que emanan no solo del núcleo, sino también del manto, la corteza, los océanos, la ionosfera y la magnetosfera. Gracias a estas mediciones, los científicos están logrando comprender con mayor claridad cómo y por qué el campo magnético varía en distintas regiones del globo, debilitándose en unas zonas mientras se refuerza en otras.
Un caso especialmente relevante es el de la Anomalía del Atlántico Sur, detectada por primera vez en el siglo XIX en una región situada al sureste de América del Sur. Actualmente, esta anomalía representa un riesgo significativo para la seguridad espacial, ya que los satélites que sobrevuelan esta área reciben mayores dosis de radiación, lo cual puede derivar en fallos operativos, deterioro de componentes electrónicos e incluso apagones temporales.
Los datos más recientes, publicados en la revista Physics of the Earth and Planetary Interiors, revelan que, entre 2014 y 2025, la Anomalía del Atlántico Sur ha ido expandiéndose de forma continua. No obstante, desde el año 2020, una zona concreta del Atlántico, situada al suroeste del continente africano, muestra un debilitamiento aún más acusado del campo magnético.
diferencias anomalía atlántico sur
Comparativa de la Anomalía del Atlántico Sur en 2014 y 2025
Chris Finlay, profesor de Geomagnetismo en la Universidad Técnica de Dinamarca y autor principal del estudio, ha indicado que «la Anomalía del Atlántico Sur no es un solo bloque». Según explicó, esta región está evolucionando de manera distinta en su parte africana que en la próxima a Sudamérica. «Algo especial está sucediendo en esta región que está provocando un debilitamiento más intenso del campo magnético», subrayó el científico.
Este comportamiento peculiar se asocia a ciertas anomalías detectadas en el límite entre el núcleo líquido externo de la Tierra y su manto rocoso. Se trata de áreas que presentan lo que los investigadores denominan parches de flujo inverso, donde el campo magnético se comporta de forma anómala.
El profesor Finlay detalló: «Normalmente, esperaríamos ver líneas de campo magnético saliendo del núcleo en el hemisferio sur. Pero bajo la Anomalía del Atlántico Sur observamos zonas inesperadas donde el campo magnético, en lugar de salir del núcleo, regresa a él». Gracias a la información recogida por los satélites de Swarm, los investigadores han podido seguir la trayectoria de uno de estos parches, que se desplaza hacia el oeste sobre el continente africano y cuya influencia parece estar contribuyendo al progresivo debilitamiento del campo en esa zona.
En definitiva, los avances obtenidos mediante la misión Swarm están permitiendo desentrañar los complejos mecanismos internos de nuestro planeta y entender mejor la dinámica de su campo magnético, una fuerza invisible pero indispensable para la preservación de la vida terrestre.