Tapiz de Bayeux, representación más antigua conocida del cometa Halley
Ciencia
Un 'monje volador' descubrió el cometa Halley 600 años antes de que recibiera su nombre oficial
El protagonista es Eilmer de Malmesbury, un monje benedictino del siglo XI que habría conseguido captar hasta en dos ocasiones el objeto celeste
El cometa Halley, denominado oficialmente 1P/Halley y con un periodo orbital de 77 años alrededor del Sol, ha protagonizado la actualidad astronómica tras un hallazgo que cambia todo lo que sabemos sobre él. Este cometa, uno de los más conocidos y brillantes de la nube de Oort, es visible a simple vista desde la Tierra, siendo uno de los mejores documentados con el paso de los siglos. Dicho objeto recibió su nombre por el apellido de quien calculó su órbita, el astrónomo británico Edmund Halley, en el año 1705. Sin embargo, nuevas pruebas revelan que este hallazgo tuvo lugar hace más de 600 años.
El protagonista de esta historia es Eilmer de Malmesbury, un monje benedictino del siglo XI, conocido por su especial interés por el intento de volar con alas mecánicas –lo que le valió el apodo de 'el monje volador'–. Es aquí donde entran en juego las crónicas medievales escritas por el historiador del siglo XII Guillermo de Malmesbury, quien destacaba como un anciano monje de nombre Eilmer –también conocido como Aethelmaer– llegó a observar este cometa en los años 989 y 1066.
Vidriera del monje benedictino Eilmer de Malmesbury, apodado el 'monje volador'
Todas estas referencias han sido captadas por Simon Portegies Zwart, astrónomo y profesor en la Universidad de Leiden (Países Bajos), quien en un nuevo artículo señala cómo el objeto celeste nunca pasó inadvertido a pesar del paso del tiempo. El análisis de los registros históricos evidencian que Eilmer fue capaz de vincular dos apariciones de este objeto celeste separadas por siete décadas, estableciendo un vínculo sobre el mismo objeto que fue atribuido históricamente a Edmund Halley seis siglos antes.
Un evento documentado con el paso del tiempo
De hecho, las primeras referencias de 1P/Halley datan desde por lo menos el año 240 a. C. A pesar de ello, no fueron reconocidas como reapariciones del mismo objeto. Sin ir más lejos, la aparición del cometa en el año 1066 fue incluso inmortalizada en el Tapiz de Bayeux donde se muestra al Rey Harold II –el último rey anglosajón de Inglaterra–, observando el acontecimiento con inquietud.
Tapiz de Bayeux, representación más antigua conocida del cometa Halley
Finalmente, el estudio plantea la duda de si Edmond Halley es realmente el gran descubridor del cometa. A pesar de que Halley puso en práctica una metodología revolucionaria que demostró que las apariciones de cometas en 1531, 1607 y 1682 eran uno solo –y predijo su posterior regreso–, la primera intuición sobre la periodicidad del objeto fue descrita en primer lugar por Eilmer, a pesar de no contar con los mismos avances matemáticos.
En resumidas cuentas, para entender más sobre la naturaleza del cometa tendremos que esperar unos pocos años más. Fue en octubre de 1986 cuando el cometa Halley pudo verse por última vez en las cercanías de la órbita de la Tierra. Tendremos que esperar al 2061 –según datos de la NASA– para obtener más detalles sobre uno de los objetos celestes con más recorrido en la historia de la humanidad. Solo falta por ver si en ese momento continúa recibiendo el mismo nombre.