Fundado en 1910
Caballos

CaballosGetty Images / Barry Fowler

Ciencia

La ciencia revela el mecanismo que permite al caballo emitir dos sonidos al mismo tiempo

Pese a que el caballo ha convivido con el ser humano durante más de cuatro milenios desde su domesticación, su comunicación vocal sigue siendo, en gran medida, un territorio poco explorado

El relincho del caballo es mucho más que un simple sonido. Detrás de esa vocalización característica se esconde un complejo mecanismo biológico que combina dos frecuencias muy distintas y que, según las investigaciones más recientes, cumple una función comunicativa esencial para estos animales. En concreto, el relincho se compone de un tono grave y otro agudo que el equino es capaz de emitir de manera simultánea al unir un silbido generado en la laringe con la vibración de sus cuerdas vocales, un procedimiento comparable, en parte, al que emplean los seres humanos cuando cantan.

Ambas frecuencias desempeñan un papel clave en la transmisión de información emocional. Los caballos no relinchan de forma arbitraria, sino que modulan esos sonidos para expresar distintos estados de ánimo. Ahora, además, existen pruebas sólidas de que cada uno de esos componentes se origina mediante mecanismos diferentes, tal y como explica la investigadora Elodie Briefer, de la Universidad de Copenhague, quien ha participado en el estudio.

Pese a que el caballo ha convivido con el ser humano durante más de cuatro milenios desde su domesticación, su comunicación vocal sigue siendo, en gran medida, un territorio poco explorado. Con el propósito de arrojar luz sobre este ámbito, un equipo de especialistas decidió analizar con detalle cómo se produce el relincho. Los resultados, publicados en la revista Current Biology, revelan que esta vocalización constituye un fenómeno poco habitual conocido como bifonación, es decir, la emisión de dos frecuencias independientes dentro de un mismo sonido: una baja y otra alta.

En términos generales, los mamíferos de mayor tamaño tienden a producir sonidos más graves, ya que la dimensión de la laringe suele crecer en proporción al cuerpo. No obstante, el caballo rompe parcialmente esa regla. Su relincho incluye un componente agudo que no encaja con lo que cabría esperar por su tamaño corporal, lo que convierte a esta especie en una excepción relevante.

La investigación se centró específicamente en la mecánica de esa vocalización. Otros équidos, como burros y cebras, parecen carecer del tono agudo presente en el relincho del caballo, lo que sugiere que este último ha desarrollado adaptaciones vocales singulares. El componente de baja frecuencia se explica por la vibración de las cuerdas vocales, del mismo modo que ocurre cuando una persona canta o un gato maúlla. Sin embargo, el origen del tono más alto había permanecido sin aclarar hasta ahora.

Para resolver esa incógnita, los científicos combinaron distintas metodologías. Analizaron la anatomía vocal de los animales, recurrieron a datos clínicos y efectuaron estudios acústicos detallados, integrando conocimientos de medicina veterinaria y física del sonido. Gracias a este enfoque multidisciplinar, concluyeron que la alta frecuencia procede de un silbido laríngeo. Se trata de un mecanismo similar en principio al humano, aunque en este caso la corriente de aire que genera el sonido se produce directamente en la laringe del caballo.

Estos hallazgos no solo esclarecen cómo se superponen los dos tonos en la bifonación, sino que apuntan a una posible ventaja evolutiva: la capacidad de transmitir varios mensajes independientes al mismo tiempo. Como destacó David Reby, de la Universidad de Lyon/Saint-Etienne, «comprender cómo y por qué ha evolucionado la bifonación es un paso importante para dilucidar los orígenes de la asombrosa diversidad del comportamiento vocal de los mamíferos».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas