Tripulación de la misión Artemis II
Misión Artemis II
El emotivo abrazo de la tripulación de Artemis II al recordar a la mujer de Reid Wiseman
Carroll, la difunta esposa del comandante de Artemis II, Reid Wiseman, será el nombre propuesto para uno de los cráteres lunares
Récord propuesto, récord superado. Sobre las ocho de la tarde de este lunes, hora española, la tripulación de Artemis II -compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen- pasaba a la historia tras ser la que más se había alejado de la Tierra. En concreto, la nave Orión superaba la distancia alcanzada por el programa Apolo, que se situó en 1970 a 400.171 kilómetros de la Tierra, una distancia que irá creciendo en las próximas horas.
«Honramos los extraordinarios esfuerzos y hazañas de nuestros predecesores en la exploración espacial humana. Continuaremos nuestro viaje aún más lejos en el espacio antes de que la Madre Tierra logre traernos de vuelta a todo lo que apreciamos», detallaba un emocionado Hansen al centro de control de Houston momentos después de superar el récord.
Otro de los grandes momentos descritos por el canadiense llegaba con el nombre de dos cráteres lunares. Mientras que el primero ha sido bautizado como 'Integridad' -nombre que los astronautas dieron a la nave-, la tripulación decidió llamar al segundo de ellos 'Carroll', la difunta esposa del comandante de Artemis II, Reid Wiseman, quien falleció en 2020 a causa de un cáncer. Tras comunicar ambos nombres, la tripulación se ha fundido en un significativo abrazo para toda la humanidad.
«Para conmemorar la misión Artemis II, los astronautas anunciaron su sugerencia de renombrar ciertas características de la Luna para honrar a la nave espacial Orión, llamada Integrity, así como a la difunta esposa del comandante Reid Wiseman, Carroll», señalaba la NASA.
Una vez alcanzado este récord, está previsto que la tripulación ponga en marcha el estudio de la cara oculta de la Luna. No será hasta las 00:44 de la noche cuando la nave Orión desaparecerá de la vista de toda la humanidad, momento en el que estará por detrás del satélite, imposibilitando toda clase de comunicación.
En el caso de que todo vaya según lo previsto, Orión aparecerá en el horizonte sobre la una y media de la madrugada, una vez que la Red del Espacio Profundo (DSN, por sus siglas en inglés) consiga restablecer el enlace de comunicaciones.
En medio de la tensión e incertidumbre, Orión protagonizará la máxima aproximación a la Luna –de unos 6.500 kilómetros aproximadamente–, sobre la una de la mañana y, por consiguiente, la mayor distancia con respecto a la Tierra –unos 406.000 kilómetros–.