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La nave espacial Orion de Artemis II, estudiada en la Celda de Ensamblaje Final y Pruebas del Sistema en 2024NASA

Así es el escudo que protegerá a los astronautas de 2.760 ºC y 40.000 km/h en la reentrada

Esta estructura de apenas cinco metros de diámetro es la pieza crítica de la misión, dado que será la encargada de traer sanos y salvos a los astronautas

Tras más de ocho días de misión y miles de kilómetros recorridos entre la ida y la vuelta de la Luna, la misión Artemis II encara uno de sus momentos más peligrosos. Pasada la una y media de la madrugada (hora peninsular), está previsto que la cápsula Orión entre en la atmósfera. El viaje, de al menos 14 minutos, será de todo menos agradable. Temperaturas infernales y una velocidad 30 veces mayor a la del sonido pondrán a prueba uno de los sistemas clave de la nave: el escudo térmico.

Esta estructura de apenas cinco metros de diámetro es la pieza crítica de la misión, dado que será la encargada de traer sanos y salvos a los astronautas. Diseñada por la empresa estadounidense Lockheed Martin, esta pieza compuesta por estructura de titanio y fibra de carbono está recubierta por 186 bloques de Avcoat, un material de resina epoxi y fibras de sílice, siendo una actualización del que protegió a las naves del programa Apolo. En el momento de la reentrada –en el que la cápsula Orión será literalmente una bola de fuego–, este material se «sacrifica» al quemarse, fundirse y desprenderse de forma controlada, absorbiendo y disipando el calor extremo para evitar que penetre en la cápsula.

Para hacernos una idea, esta superara los 2.700 grados Celsius –la mitad de la temperatura del Sol– mientras va envuelta en una onda de choque que calentará el aire a 10.000 °C o más. Por ello, es vital el correcto funcionamiento de esta pieza, la cuál protegerá a los astronautas de cualquier problema durante la reentrada.

El peligroso recuerdo de Artemis I

En las semanas previas al lanzamiento de noviembre de 2022, varios expertos señalaron su preocupación con respecto al escudo térmico de la nave. Al regresar, la NASA advirtió un comportamiento inesperado en el escudo, con problemas de erosión que no se habían predicho en los modelos informáticos. A diferencia de estos, la agencia observó que en lugar de erosionarse uniformemente, pequeñas piezas de la capa exterior carbonizada se desprendieron antes de tiempo.

Escudo térmico de la nave Orion tras la misión Artemis INASA

Los ingenieros determinaron que los gases generados dentro del Avcoat durante la reentrada no pudieron ventilarse adecuadamente, lo que provocó una acumulación de presión interna que generó grietas y el posterior desprendimiento de fragmentos.

Las principales demandas se centraron en que este escudo era prácticamente similar al utilizado durante la misión Artemis I en 2022, el cuál regresó a la Tierra con daños inusuales en la superficie protectora. A pesar de que la NASA dio por solucionado el problema con una modificación de la forma en la que la nave regresa a la atmósfera, habrá que esperar a este momento para ver si realmente funciona.