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La tripulación de la nave OriónEuropa Press

Artemis II

El fallo de Outlook en plena misión del Artemis II evidenció fallos cotidianos

Hace apenas dos semanas, el 2 de abril, la misión Artemis II partió hacia su aventura espacial haciendo historia. Tras más de 50 años sin orbitar alrededor del satélite de nuestro planeta, la nave Orión volvió a hacerlo. Pero el lanzamiento de esta nave estuvo repleto de problemas y, de hecho, tuvo que retrasarse hasta en dos ocasiones.

En las horas previas fue necesario analizar una anomalía detectada en un sensor de temperatura de una batería perteneciente al sistema de aborto y también surgió una incidencia en el sistema de terminación de vuelo, el mecanismo de seguridad encargado de destruir el cohete si se desviara de su trayectoria y supusiera un peligro. Más tarde, cuando la nave Orión ya se encontraba a casi 150.000 kilómetros de la Tierra, según Fortune, el comandante Reid Wiseman se topó con un problema mucho más cotidiano.

Un fallo en Outlook, el servicio de correo electrónico de Microsoft. «Veo que tengo dos cuentas de Microsoft Outlook, y ninguna funciona. Si pudieras conectarte remotamente y revisar Optimus y esas dos cuentas de Outlook, sería genial», dijo Wiseman a las 13 horas y 15 minutos del comienzo del stream. Pese a que todo quedase en una anécdota, esto deja de manifiesto que la tecnología espacial más avanzada convive con un software de productividad habitual y sus correspondientes fallos.

El principal motivo de que los empleados de la NASA usen Outlook en el espacio es que Microsoft es un socio estratégico de la agencia espacial. La compañía de Bill Gates aporta soluciones que abarcan desde software de productividad hasta infraestructuras de datos en la nube y herramientas de inteligencia artificial. Pero es que, además, los dispositivos personales de los astronautas de la nave Orión eran los Microsoft Surface Pro, lo que muestra la relevancia de esta alianza.