El rover Perseverance en Marte
Ciencia
La NASA detectó posibles rastros de vida microbiana en Marte: «Puede tener su origen en fuentes biológicas»
Un nuevo estudio publicado en Science Advances, habría detallado nuevos indicios materia orgánica compleja distribuida espacialmente en un antiguo valle fluvial del cráter Jezero
El róver Perseverance de la NASA llegó a Marte el 18 de febrero de 2021, aterrizando con éxito en el cráter Jezero tras un viaje de aproximadamente siete meses desde la Tierra. A lo largo de estos más de cinco años, el róver se ha encargado de protagonizar los hallazgos más importantes en lo que a la vida microbiana antigua en Marte se refiere.
Entre 2024 y 2025 el vehículo de la agencia estadounidense ingresó a Bright Angel –una formación geológica rica en rocas sedimentarias de tonos claros dentro del cráter Jezero–, descubriendo y analizando la roca Cheyava Falls, detectando las «manchas de leopardo» con vivianita (indicios de energía microbiana) y la mayor colección de carbono orgánico complejo registrada. Ahora, un nuevo estudio publicado en Science Advances, habría detallado nuevos indicios materia orgánica compleja distribuida espacialmente en este antiguo valle fluvial del cráter Jezero.
En concreto, el Perseverance analizó un conjunto de rocas situadas en el afloramiento Bright Angel. De hecho, entre las piedras analizadas se incluye la ya mencionada Cheyava Falls. Gracias al instrumento Sherloc del Perseverance, se pudieron detectar moléculas de carbono realmente complejas –conocidas como carbono macromolecular o MMC–, lo que podría evidenciar la existencia de indicios de vida microbiana antigua.
En declaraciones a The Guardian, la Dra. Ashley Murphy, del Instituto de Ciencias Planetarias de Arizona y una de las autoras del estudio, detalló que estos indicios pueden encontrarse en diferentes entornos y tipos de rocas. «Puede tener su origen en fuentes biológicas, como materia orgánica fosilizada presente en tapetes microbianos y carbón».
En concreto, los espectros del interior de una roca revelan una asociación de compuestos orgánicos con minerales secundarios de carbonato y sulfato, mientras que otra roca exhibe una asociación de compuestos orgánicos con una matriz primaria dominada por silicatos.
Contexto geológico del afloramiento de Bright Angel
«Si bien los análisis no pueden determinar si estos compuestos orgánicos denotan fuentes abióticas o bióticas, la asociación orgánica con minerales tanto deposicionales como diagenéticos y la detección de compuestos orgánicos en la superficie marciana sugieren que los compuestos orgánicos observados de forma generalizada en el afloramiento de Bright Angel pueden ser resistentes a la radiación y la oxidación o haber sido expuestos relativamente hace poco tiempo», detalla la investigación.
Por su parte, el profesor John Bridges, científico planetario de la Universidad de Leicester, detalla que estos nuevos registros demuestran que «Jezero era un entorno habitable para cualquier forma de vida primitiva, no solo por las texturas que insinúan la posibilidad de vida en Bright Angel, sino también por los restos de componentes básicos de carbono que estarían presentes si la vida hubiera existido en este antiguo delta».
Lo especialmente llamativo de este hallazgo es que ya en el año 2014, el róver Curiosity –presente en Marte desde el año 2012–, encontró muestras de carbono orgánico en mediciones globales de rocas sedimentarias en el cráter Gale.
¿Esto qué significa? Que hay indicios de vida microbiana en dos lugares de Marte situados a 3.700 kilómetros de distancia. Aunque el hallazgo de materia orgánica no confirma por sí mismo la existencia de seres vivos del pasado, su descubrimiento en dos zonas separadas por miles de kilómetros es crucial, dado que las condiciones para la vida fueron generalizadas en Marte y no un hecho aislado.