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Vista general del cielo nocturno en la sierra de MadridSebastian Carrasco

El eclipse solar del 12 de agosto no vendrá solo

También se espera que otro fenómeno astronómico tenga lugar esa misma noche

El 12 de agosto se presuponía como un día muy especial para todos aquellos amantes de los fenómenos astronómicos, ya que iban a poder disfrutar de un impresionante eclipse solar que no se repetirá hasta 2053. Sin embargo, se ha conocido una noticia que lo hace todavía más espectacular: ese mismo día también tendrá lugar una lluvia de estrellas que promete ser mágica.

Se trata de la conocida lluvia de las perseidas que tiene lugar cada verano alrededor del propio 12 de agosto. Esa noche se producirá el pico más alto de actividad, como ha confirmado el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Este será entre las 04:00 y las 06:00 del día 13, pero se podrá disfrutar del espectáculo de estrellas fugaces desde la puesta de sol hasta ya entrada la mañana.

Gente siguiendo la lluvia de las perseidasCetursa Sierra Nevada

Esto se ve favorecido porque la noche del 12 la luna será nueva, impidiendo que la luz lunar entorpezca el visionado y propiciando unas circunstancias excelentes para disfrutar de las apodadas Lágrimas de San Lorenzo. El fenómeno recibe este nombre por la cercanía con la onomástica del propio San Lorenzo, que tiene lugar el 10 de agosto.

¿Cómo se produce?

Resulta que las perseidas realmente son restos que deja el cometa 109P/Swift-Tuttle en su trayectoria alrededor del sol y que, al adentrarse en la atmósfera terrestre desprenden esas rachas de luz que nosotros vemos como una lluvia de estrellas.

¿Serán difíciles de ver?

La respuesta es no. Si las quieres ver solo tendrás que buscar un sitio en el que ningún elemento entorpezca la visión y en el que el cielo esté lo más oscuro posible. Una vez encontrado el lugar, solo tocará esperar y disfrutar de uno de los eventos astronómicos más bonitos del año.

La curiosidad

Las perseidas reciben este nombre ya que parecen empezar su recorrido desde la constelación de Perseo. Sin embargo, la realidad es que no parten de ese punto y se trata solo de un efecto óptico.