Cristina Narbona, Pedro Sánchez y María Jesús Montero
Un grupo de críticos del PSOE pide al Comité Federal elecciones generales y que nombre una gestora
Alzan la voz ante la situación «crítica» en la que se encuentra el partido, que creen que está inmerso en una «crisis de credibilidad» agravada por los casos de corrupción
Acusan a la Secretaría General de llevar a cabo una estrategia para «dividir a la sociedad en dos bloques»
El grupo de opinión socialista Reactiva ha solicitado por carta al Comité Federal del PSOE –presidido por Pedro Sánchez–, que se reúne este sábado, 27 de junio, que convoque elecciones generales antes de que termine el año, en las que no concurra Sánchez como candidato, y lleve a cabo una renovación inmediata de los liderazgos del partido con el nombramiento de una Comisión Gestora que convoque un Congreso extraordinario.
En la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press, los críticos piden a la cúpula del PSOE que haga un ejercicio abierto de debate ante la situación «crítica» en la que se encuentra el partido. Consideran que está inmerso en una «crisis de credibilidad» agravada por los casos de presunta corrupción y también por las actuaciones políticas de partido y Gobierno que, dicen, les alejan cada vez más de sus principios socialdemócratas.
Reactiva es un grupo de militantes socialistas que a principios de junio se reunieron en la sede de UGT en Madrid para mostrar sus discrepancias con la actual dirección del partido, pedir elecciones y la celebración de un Congreso.
En la carta se quejan de que este alejamiento de los principios y valores socialdemócratas, «condiciona y lastra» al PSOE y conlleva una «importante perdida de confianza ciudadana». En ese sentido lamentan los «retrocesos electorales espectaculares» en las recientes elecciones autonómicas en comunidades como Andalucía y Extremadura que fueron «feudos» socialistas, así como «los peores resultados en Aragón y la dificultad grande» para consolidarse como alternativa en Castilla y León.
Advierten de que las siglas del PSOE «no pertenecen a una dirección concreta ni a un líder» sino a los votantes y militantes socialistas. En este momento consideran que la opinión pública asocia sus siglas con «conductas opacas, privilegios personales y falta de ejemplaridad» lo que deteriora la imagen del partido.
Este grupo de críticos acusa a la actual Secretaría General de llevar a cabo una estrategia para «dividir a la sociedad en dos bloques» en lugar de promover «acuerdos amplios, diálogo institucional y consensos útiles para el país y por tanto consideran urgente recuperar la convivencia que ha sido «quebrada» por esta forma de actuar de la cúpula del PSOE, señalan.
Para Reactiva, no es «impostergable recuperar el principio básico de cumplir con la responsabilidad política». A su juicio, no hay que esperar a que haya una «condena judicial firme», sino actuar mucho antes, cuando se produce la «pérdida objetiva de confianza» ante el comportamiento de un cargo público. En ese sentido critican el «silencio» de la organización que se convierte en «amparo rayando la complicidad».
«Esto está sucediendo en el seno del partido socialista, esta es la realidad, seamos conscientes y no se compadece con el relato político construido por la dirección del partido», señalan, reprochando que se utilice la presunción de inocencia como «coartada» para «eludir responsabilidades políticas, orgánicas o éticas».
Actitud «autocrática» de la cúpula del PSOE e «hiperliderazgo» de Sánchez
Este grupo de críticos también aprecia una deriva orgánica «preocupante» por la «actitud crecientemente autocrática» de la cúpula del partido y el «hiperliderazgo» de Pedro Sánchez, al que señalan por haber debilitado los espacios de debate interno, reducido la deliberación colectiva y «marginado la reflexión crítica sobre los vpropios errores» en órganos como el Comité Federal o el Consejo Territorial.
«Un partido socialista no puede vivir instalado en la obediencia acrítica, el silencio disciplinado ni en la ausencia de contraste político», advierten, señalando que cuando se «castiga y señala al discrepante» se debilita la democracia interna y se abre la puerta a la «mediocridad, el oportunismo y la degradación moral». «Cuando la política exige fe ciega, la democracia se quiebra», alertan.
Desde Reactiva piden además una «autocrítica seria» ante el «declive electoral», que consideran una consecuencia de la «erosión ética y moral» del partido. Sostienen que los resultados en las cuatro últimas elecciones autonómicas no pueden «ni ignorarse ni despacharse con explicaciones superficiales» ni tampoco «atribuirse solo a factores externos». «¿Para cuando una reflexión honesta sobre la desconexión entre la dirección política y una parte significativa de nuestro electorado tradicional?», claman.