Dos personas mirando un espectacular eclipse solar parcial
Ciencia
Los errores que pueden costarte la vista durante el eclipse solar del 12 de agosto
A pesar de la gran expectación generada por este hito astronómico, existen graves riesgos para nuestros ojos si no seguimos las recomendaciones de autoridades y expertos
El próximo 12 de agosto España se convertirá en la envidia de todo el planeta, siendo el lugar más privilegiado para vivir el eclipse de Sol que se podrá ver en todo el país, incluidas las Islas Canarias. Sin embargo, el eclipse solamente será total en buena parte del norte y oeste de la Península Ibérica, dando el pistoletazo de salida al Trío de Eclipses (2026-2027-2028), una secuencia sin precedentes.
Sin embargo, a pesar de la gran expectación generada por este hito astronómico, la emoción del momento no debe hacernos olvidar los graves riesgos que corren nuestros ojos si no seguimos las recomendaciones de autoridades y expertos. Para hacernos una idea, contemplar este impresionante espectáculo sin la preparación correcta puede provocar lesiones irreversibles en la retina, por lo que es vital conocer cuáles son los principales errores de protección que debemos evitar a toda costa.
Imagen de tres personas con las gafas solares para contemplar el eclipse total.
En palabras del director médico de HM Eye Center, el doctor Gonzalo Bernabéu, mirar directamente al Sol sin protección homologada «puede provocar lesiones, incluso tras una exposición de pocos segundos».
«El hecho de que durante un eclipse disminuya la intensidad de la luz no significa que sea seguro mirar al Sol directamente», ha declarado al respecto, al tiempo que ha señalado que «la radiación sigue llegando a la retina». Por ello, ha insistido en la importancia de emplear «los filtros homologados».
El ojo humano funciona de forma similar a una lente de aumento, ya que la córnea y el cristalino enfocan la luz solar directamente sobre la mácula –la zona de la retina responsable de la visión central y detallada–. Cuando la radiación ultravioleta (UV), infrarroja (IR) y la luz visible de alta intensidad impactan en el tejido retiniano, se desencadena un proceso conocido como retinopatía solar.
Tal como señalan distintos expertos de Doctoralia, este daño se produce mediante dos mecanismos principales. Primero, el daño térmico o fotocoagulación, donde la energía solar eleva la temperatura de los tejidos oculares, «quemando» literalmente los fotorreceptores. Segundo, el daño fotoquímico, que genera estrés oxidativo y la formación de radicales libres que destruyen las células de la retina.
«Un aspecto particularmente peligroso de la retinopatía solar es que la retina carece de receptores de dolor. Por lo tanto, una persona puede estar sufriendo daños permanentes sin experimentar ninguna molestia inmediata, dándose cuenta de la lesión horas después de la exposición», añaden.
Mujer joven se frota los ojos
Hay que tener en cuenta que las manifestaciones clínicas de una lesión por observación solar no serán inmediatas. Generalmente, los síntomas aparecen entre 4 y 12 horas después del evento. La gravedad dependerá del tiempo de exposición y de las condiciones atmosféricas. Entre las señales de alerta más frecuentes se encuentran la pérdida de agudeza visual, las líneas rectas se perciben como onduladas o la presencia de manchas oscuras o puntos ciegos en el centro del campo visual.
Consejos para no arriesgar nuestros ojos
En primer lugar, durante el eclipse tendremos que llevar gafas de eclipse homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2:2015. Antes de usarlas, habrá que comprobar que el filtro esté intacto. De no ser así, tíralas si están rayadas, arrugadas o perforadas.
Gafas para eclipses
Asimismo, es recomendable aplicar un principio sencillo: mirar el eclipse durante breves momentos. Por ejemplo, observar durante unos segundos y descansar más tiempo antes de volver a mirar. En cuanto a nuestras gafas de sol habituales, estas no llegan a bloquear de manera adecuada la radiación nociva para una observación directa durante un eclipse. Este mismo principio debe tenerse en cuenta con radiografías, negativos fotográficos, cristales ahumados o CD, que exponen tus ojos a una ceguera parcial o total.
Otro error típico es intentar ver o fotografiar el eclipse con dispositivos ópticos sin el filtro correcto. Telescopios y prismáticos sin filtro solar específico concentran la luz y pueden causar una lesión grave en muy poco tiempo.