Artemis III
La NASA avisa de que la carrera por volver a la Luna estará «reñida»: «China puede llegar en tres años»
La misión Artemis III, cuyo lanzamiento está previsto para 2027, enviará a los astronautas a bordo de la nave Orion a la órbita terrestre baja
La NASA ha advertido de que Estados Unidos se encuentra inmerso en una nueva carrera espacial y de que la competencia por regresar a la Luna será más exigente de lo esperado. La agencia estadounidense mira especialmente a China, que avanza en el desarrollo de la tecnología necesaria para enviar astronautas al satélite en los próximos años.
«China pronto tendrá cohetes reutilizables, cuenta con naves espaciales, módulos de aterrizaje y una infraestructura para una arquitectura de doble lanzamiento, con la que poner a sus astronautas en la superficie lunar en los próximos tres años», ha señalado el administrador de la NASA, Jared Isaacman, durante la presentación de los últimos avances del programa Artemis.
Pese a los extraordinarios progresos tecnológicos de las últimas décadas, Isaacman ha reconocido que la pugna por regresar a la superficie lunar «estará mucho más reñida de lo que nunca debió estarlo». Antes de intentar un nuevo alunizaje tripulado, la agencia deberá completar una de las pruebas más complejas de su historia reciente.
Tres naves y dos sistemas de aterrizaje
La misión Artemis III, cuyo lanzamiento está previsto para 2027, enviará a los astronautas a bordo de la nave Orion a la órbita terrestre baja. Allí realizarán demostraciones con versiones de prueba de los sistemas de aterrizaje lunar desarrollados por las empresas Blue Origin y SpaceX. El objetivo es preparar las operaciones necesarias para que futuras tripulaciones puedan llegar al Polo Sur lunar en 2028.
A diferencia de las misiones anteriores, que emplearon el cohete SLS y la cápsula Orion, Artemis III combinará tres vehículos espaciales lanzados mediante tres cohetes pesados distintos en un periodo relativamente corto. La prueba permitirá comprobar su funcionamiento conjunto, reducir riesgos y validar los sistemas antes de intentar un aterrizaje con astronautas.
La primera fase comenzará con el lanzamiento de una versión de prueba del módulo Blue Moon Mark 2, desarrollado por Blue Origin, que podrá permanecer hasta 30 días en órbita. Después, Orion efectuará varias maniobras para estabilizar su trayectoria y aproximarse al módulo.
Durante los primeros días, la tripulación revisará los sistemas de la cápsula y practicará las operaciones de proximidad. Una vez acoplados ambos vehículos, los astronautas dedicarán aproximadamente dos días a evaluar el interior de Blue Moon, sus controles y sus sistemas de soporte vital, además de comprobar que mantiene las condiciones adecuadas de presión y atmósfera.
La segunda demostración estará protagonizada por SpaceX. La compañía lanzará un prototipo de Starship versión 3, con el que Orion realizará una nueva operación de acoplamiento. La prueba durará hasta dos horas y los astronautas no accederán al interior de la nave. La NASA podrá así comparar dos sistemas de conexión y recopilar información técnica para futuras misiones.
Experimentos para preparar el regreso lunar
Una vez concluidas las demostraciones, la tripulación dispondrá de hasta cinco días adicionales en órbita para completar pruebas relacionadas con los trajes espaciales, los sensores de acoplamiento, las condiciones térmicas y acústicas de Orion y la adaptación de los astronautas al entorno espacial.
La misión también incluirá investigaciones sobre biología celular y salud, así como ensayos para estudiar cómo realizar evaluaciones médicas cuando no exista comunicación directa con la Tierra. Esta capacidad será importante para futuras expediciones a la Luna y misiones más alejadas.
Los investigadores aprovecharán asimismo el vuelo para estudiar cómo transportar y conservar muestras lunares, evaluar posibles riesgos de contaminación y desarrollar técnicas de observación de la Tierra y el Sol. A bordo viajarán también semillas de plantas con fines científicos y educativos.
Una vez completadas las pruebas, Orion iniciará el regreso y amerizará en el océano Pacífico, frente a la costa de California. Equipos de la NASA y de la Armada estadounidense se encargarán de recuperar la cápsula y a sus ocupantes.
Con Artemis III, Estados Unidos pretende adquirir la experiencia operativa necesaria para afrontar el siguiente gran objetivo del programa: devolver astronautas a la superficie lunar y mantener la capacidad de realizar nuevas expediciones.