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Clara R. Ilárraz
Clara R. IlárrazDoctora en Derecho digital (5G) por la Universidad CEU San Pablo

Europa aprieta a TikTok y ByteDance se enfrenta a una decisión clave

Las tensiones entre Europa y China por cuestiones tecnológicas no son nuevas y el caso de TikTok vuelve a ponerlas sobre la mesa

TikTok elimina 6 millones de cuentas al mes

TikTok elimina 6 millones de cuentas al mesSizov A.S.

Una plataforma digital puede ser mucho más que una aplicación de entretenimiento cuando se convierte en una vía por la que millones de personas acceden a contenidos y las empresas encuentran clientes. El caso de TikTok y ByteDance, la compañía china que lo controla, explica por qué la Unión Europea la designó guardiana de acceso.

La decisión sigue vigente mientras los jueces europeos estudian el recurso de la empresa. El pasado 15 de octubre, el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea recomendó mantenerla. Su opinión no obliga a los jueces, que todavía deben dictar sentencia.

¿Qué es un guardián de acceso y por qué importa?

La expresión puede sonar técnica, pero describe una idea sencilla. Un guardián de acceso es una gran plataforma digital que sirve de puente entre otras empresas y sus clientes. Si una compañía controla una puerta por la que pasan millones de usuarios, sus decisiones pueden influir en los productos que encuentran y en las condiciones en que otras empresas llegan hasta ellos.

El Reglamento de Mercados Digitales fija unos umbrales de tamaño y de uso para identificar a estas compañías. Cuando una empresa los alcanza, se presume que tiene una influencia importante, que su servicio es una puerta de entrada relevante y que su posición puede mantenerse durante tiempo. La empresa puede discutir esa conclusión y presentar pruebas para demostrar que no cumple esos criterios.

La designación importa porque activa obligaciones concretas y permite a la Comisión Europea vigilar cómo las cumple la plataforma. La institución puede pedir información, examinar documentos y realizar inspecciones. También puede adoptar medidas sobre la compañía, incluso en relación con sus consejos de administración, una facultad que el Gobierno chino observa con recelo.

Después de una investigación de mercado, la Comisión puede imponer medidas para cambiar la conducta de una empresa. En los casos más graves, puede recurrir a medidas estructurales que lleguen a separar una parte del negocio. Por eso la etiqueta de guardián de acceso no es solo una descripción del tamaño de TikTok, sino el punto de partida de una supervisión más intensa.

El caso de ByteDance ante los tribunales

El Tribunal General de la Unión Europea confirmó en julio de 2024 que ByteDance debía ser considerada guardiana de acceso conforme al Reglamento de Mercados Digitales. La empresa no discutía que alcanzaba los umbrales cuantitativos, pero defendió que esos datos no reflejaban la importancia real de TikTok en Europa.

Entre otros argumentos, ByteDance señaló que buena parte de su valor mundial procedía de China y que sus ingresos en Europa eran reducidos. El Tribunal respondió que el valor global de la empresa, unido al elevado número de usuarios de TikTok en la Unión, reflejaba capacidad financiera y posibilidades de obtener ingresos de esa audiencia.

La compañía también sostuvo que TikTok no era una puerta imprescindible para que los negocios llegaran a sus clientes. Muchos usuarios emplean varias redes sociales y TikTok tiene menos usuarios en Europa que Facebook o Instagram. Para el Tribunal, esa comparación no bastaba para cambiar la conclusión. Desde su llegada a Europa en 2018, TikTok había crecido con rapidez y había alcanzado aproximadamente la mitad del tamaño de Facebook e Instagram por número de usuarios. También registraba una presencia especialmente elevada entre los jóvenes, que pasaban más tiempo en la plataforma que en otras redes.

ByteDance añadió que era una empresa nueva y que servicios como Instagram Reels y YouTube Shorts habían crecido al copiar algunas de sus características. El Tribunal consideró que la aparición de esos competidores no demostraba que la posición de TikTok fuera débil. La plataforma había consolidado su presencia pese a la llegada de esos servicios. El recurso fue desestimado y la empresa tuvo que pagar las costas.

ByteDance recurrió ante el Tribunal de Justicia y la vista se celebró en mayo de 2026. El abogado general Andrea Biondi publicó su opinión el pasado 15 de octubre. Propuso desestimar los motivos del recurso que había analizado y sostuvo que el hecho de que los usuarios también utilicen otras redes no demuestra por sí solo que TikTok no sea una vía importante para que las empresas lleguen al público. Ahora corresponde decidir a los jueces, mientras la designación de la Comisión continúa siendo aplicable.

¿Conseguirán China y Europa llegar a un acuerdo?

La respuesta dependerá en parte de lo que decida ByteDance sobre TikTok en Europa y de lo que resuelva el Tribunal de Justicia. Si la empresa mantiene el servicio bajo la designación de guardián de acceso, tendrá que cumplir las obligaciones del Reglamento de Mercados Digitales que se aplican a TikTok. La Comisión podrá controlar ese cumplimiento e imponer multas de hasta el diez por ciento de la facturación mundial anual de la empresa, o de hasta el veinte por ciento si las infracciones se repiten.

ByteDance también podría dejar de ofrecer TikTok en la Unión. El Reglamento se aplica a los servicios ofrecidos a empresas establecidas en Europa o a usuarios finales situados allí, con independencia del lugar donde esté domiciliada la compañía. Para aplicar estas reglas, importa dónde se encuentran los usuarios y las empresas a los que se ofrece el servicio.

Las dos posibilidades tienen consecuencias distintas. Si ByteDance permanece en el mercado, debe cumplir las reglas mientras la designación siga vigente. Si se retira, perderá el acceso a usuarios y empresas europeos. Todavía se desconoce cuál será la decisión final del Tribunal de Justicia y tampoco se sabe qué opción elegirá la compañía.

Las tensiones entre Europa y China por cuestiones tecnológicas no son nuevas y el caso de TikTok vuelve a ponerlas sobre la mesa. La Comisión puede exigir el cumplimiento de las normas europeas respecto del servicio ofrecido en la Unión, pero esa supervisión no equivale a controlar toda ByteDance ni sus operaciones en el resto del mundo. El alcance concreto dependerá de la sentencia y de las decisiones que tome la empresa.

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