En la Toscana, como en Roma, como en la Provenza, uno tiene garantizado el amor. Al menos, al entorno que nos rodea. Y a poco que uno o una tenga suerte, es probable que entre tanta belleza natural encontremos a alguien con quien compartirla. En Bajo el sol de la Toscana, Frances (Diane Lane) no atraviesa su mejor momento porque acaba de divorciarse y su estado de ánimo dista mucho de ser óptimo. De entrada, empieza por enamorarse de una villa que necesita aún más reformas que su vida.