Monroe, en 'Con faldas y a lo loco'
Historias de película
La actriz que iba a hacer el papel de Marilyn y otras curiosidades de 'Con faldas y a lo loco'
Dos frases se le atragantaron a la intérprete durante el rodaje de la obra maestra de Billy Wilder. Hubo que hacer hasta 50 tomas
Es uno de los papeles más icónicos de Marilyn Monroe, ya desde su primera secuencia, cuando Sugar avanza conteneandose sobre el andén de la estación de tren, erguida sobre unos tacones, y Daphne (Jack Lemmon) dice aquello de que ella tiene «un motorcito o algo así» en el trasero.
«Queríamos a una chica, la que fuera, porque no era un papel muy importante. Pensábamos en Mitzi Gaynor. Dijeron que Marilyn estaba interesada en el papel. Y entonces no nos quedó más remedio que quererla a ella. Recurrimos a todos para tener a Marilyn. Y la tuvimos», cuenta Billy Wilder a Cameron Crowe, y así lo recoge este último en su famoso libro de conversaciones con el fallecido cineasta.
Mitzi Gaynor, hoy totalmente olvidada, fue una actriz de corta carrera cinematográfica, que justamente el año anterior al rodaje de Con faldas y a lo loco había alcanzado fama mundial con su papel protagonista en Pacífico Sur, interpretación que le valió una nominación al Globo de Oro como mejor actriz.
En sus charlas con Crowe, Wilder recordaba que a Marilyn se le atragantaron dos frases del guion durante el rodaje: «¿Dónde está el bourbon?» y «¡Soy yo, Sugar!». De cada una de ellas hubo que hacer cincuenta tomas (quizá exageraba un poco el veterano maestro). En el segundo caso, el director ordenó escribir unos letreros en una puerta en los que se reproducía el texto de marras. «Tengo una anciana tía en Viena que diría todas las frases perfectamente. Pero quién iría a ver la película», reflexionaba divertido Wilder.
El director nacido en el Imperio Austrohúngaro también confesó a Crowe de dónde sacó la chispa original de la película: «La génesis de la idea fue una película alemana muy mala y de tercera clase». Se refiere a Fanfare of love, un largometraje producido en la RFA en 1951 que a su vez es un remake de la francesa Fanfare d'amour, de 1935. «Dos tipos que necesitan trabajo se pintan la cara de negro para entrar en una banda…y se visten de mujeres para entrar en un conjunto femenino. Pero de aquella película tan terrible no aprovechamos nada más».