Los protagonistas de Vientre de alquiler
'Vientre de alquiler'
La serie que abrió el debate en España sobre la gestación subrogada... en 1991
El estreno en Telecinco del culebrón Vientre de alquiler generó un debate nacional en torno a este tipo de concepción
En 1991, justo el año en que trascendió la relación entre Ana Obregón y Alessandro Lecquio, Telecinco estrenó Vientre de alquiler, una serie que que abrió en España el debate sobre la ahora llamada gestión subrogada.
La trama la protagonizaban una jugadora de voleibol llamada Ana (interpretada por Cassia Kis) y su marido Zeca (Victor Fasano), entrenador del equipo en el que ella juega. Su matrimonio es perfecto, pero no pueden tener hijos. Lo intentan con diversos tratamientos, pero no hay forma. Para hacer realidad su sueño de ser padres, la pareja contrata a la joven Clara (Cláudia Abreu) como madre sustituta. Se trata de una mujer pobre que trabaja como oficinista durante el día y como bailarina por la noche: en la propuesta económica ve una oportunidad para mejorar su vida. Le omite la realidad sobre su embarazo a su familia y a su novio, y cuando la verdad aflora se queda sola: el camionero João (Humberto Martins) la deja, mientras su padre, el religioso Ezequiel (Leonardo Villar), la expulsa de casa. A medida que avanza el embarazo, las relaciones entre Ana y Clara empeoran y finalmente una y otra se disputan la maternidad en los tribunales.
Precedida de polémica
La serie llegó a España precedida de una gran polémica, la generada en Brasil, donde esta producción de O Globo se había estrenado en agosto de 1990 y había concluido su emisión en junio de 1991. En España su emisión no generó controversia, pero sí debate: el asunto de los vientres de alquiler (nadie hablaba por entonces de gestación subrogada) fue tema de conversación en la calle y de tertulias en los medios de comunicación.
Para poner en contexto la llegada de Vientre de alquiler a España es preciso recordar que el culebrón La dama de rosa había revolucionado la sobremesa española desde meses atrás. Hubo capítulos que reunieron en la primera cadena de la tele pública, que era el canal que lo emitía, a ocho millones de espectadores. Ante tal apabullante éxito, las privadas, hasta entonces más centradas en el prime time, decidieron competir en la franja de sobremesa, a partir de las 15.30 horas, que se convirtió en la «hora de los culebrones».
Así que el 8 de octubre de 1991 empezó una competencia entre tres telenovelas: Rubí, sustituta de La dama de rosa (TVE); Leonela (Antena 3); y Vientre de alquiler (Telecinco). La primera los vapuleó a todos en audiencia desde el primer día, cuando reunió a 5,3 millones, por los 1,1 de la apuesta de Telecinco y el menos medio millón que convocó el culebrón de Antena 3.
Ese mismo mes de marzo, Vientre de alquiler dejó de competir con Rubí: pasaron la serie a las 16.25 horas. Meses después se trasladó a la mañana (9.20 horas), donde acabó su periplo español tras 180 episodios. Para entonces, el debate ciudadano se había apagado. El bebé que Ana Obregón se ha traído a España lo ha reabierto más de 30 años después.