Fundado en 1910
Natalia, en una imagen del documental

Natalia, en una imagen del documentalHBO Max

El curioso caso de Natalia Grace

«Su hija no tiene 8 años: tiene 22»

Un documental cuenta la rocambolesca historia de un matrimonio norteamericano que adoptó a una niña ucraniana con enanismo

Hay una película de 2009 titulada La huérfana, rodada en inglés por el español Jaume Collet-Serra, en la que una pareja adopta a una niña rusa de nueve años que resulta ser una psicópata asesina. Te acuerdas de este filme durante los primeros episodios de El curioso caso de Natalia Grace (HBO Max) pero finalmente el asunto da un giro inesperado. El título es un guiño a El curioso caso de Benjamin Button, que era aquel hombre interpretado por Brad Pitt que a medida que pasaban los años se volvía mas joven. La serie consta de seis capítulos de unos 40 minutos.

26 de abril de 2010. Esa es la fecha en la que cambió (para mal) el matrimonio entre Michael y Kristine Barnett. Llevaban quince años juntos cuando decidieron aumentar la familia –de tres hijos– con una adopción, dados los problemas sufridos por Kristine durante sus embarazos. Primero pensaron en acudir a Haiti, pero fue justo cuando el país fue arrasado por un terremoto. Por eso vieron el cielo abierto cuando fueron contactados por una asociación norteamericana de apoyo a la adopción de niños con necesidades especiales. Esto no les echó para atrás, ni mucho menos, puesto que tenían un hijo de esa edad con autismo que era un genio de las matemáticas, Jacob. El inconveniente es que había que decidir en 24 horas, porque la niña, que tenía un problema de enanismo (displasia espondiloepimetafisaria), acababa de ser abandonada por otra familia y, si no la adoptaba otra ya mismo, iría a una casa da acogida. Así que dijeron sí.

Fue así como los Barnett adoptaron a Natalia. Empezó a gritar «mami» y «papi» según vio a Michael y Kristine, que se emocionaron. La primera semana, en la que estuvieron en Disney World, fue maravillosa. A partir de ahí, comenzó el infierno.

Nacida en Ucrania

Sobre el papel, la niña había nacido el 4 de septiembre de 2003 en Ucrania, por lo que tenía 6 años cuando entró en la vida de los Barnett. Kristine enseguida sospechó que no. No le gustaban los juguetes. La bañó y le vio vello púbico: imposible a esa edad. Al poco, encontró ropa con sangre escondida: tenía la regla. Más detalles extrañas: no parecía saber ucraniano. A los pocos meses, la joven adoptada empezó a tener comportamientos extraños con el resto de la familia. Se portaba mal con sus hermanos. Acumulaba cuchillos en la habitación. El padre le preguntó el motivo, y les dijo que su día era matarlos mientras durmiesen. Siempre según el primer testimonio de los Barnett, quiso envenenar a su madre adoptiva y también intentó arrastrarla hacia una valla electrocutada.

El padre adoptivo de Natalia

El padre adoptivo de NataliaHBO Max

A Natalia la llevaron al médico. Acabó en una hospital psiquiátrico. Era agresiva y manipuladora, según contaban sus padres adoptivos, entonces una sola vez. Ella anunció que se vengaría, que apuñalaría a su familia adoptiva: llegó a poner sus nombres en un dibujo y escribir al lado la palabra «adiós». Una prueba de densidad ósea determinó que la niña tenía más de 14 años. Posteriormente, un juez cambió su fecha de nacimiento de 2003 a 1989, es decir, pasó de tener 8 años a 22.

«Para finales de 2012, llevábamos los años viviendo con una sociópata que quería matarnos todos los días», reflexiona en el documental Michael Barnett. Le pusieron a Natalia un apartamento bien lejos de ellos: viviría sola. Los nuevos vecinos le abrieron los brazos pese a su mal olor corporal. Pero poco a poco fue a peor con ellos: los vigilaba, los seguía, los atiborraba a llamadas, intentó incluso sobrepasarse con un menor, según cuenta uno de esos residente, a quienes desconcertó cuando les dijo que sus padre adoptivos no vivían con ella porque había intentando matarlos. Cuando los vecinos se alejaron de ella, y empezaron a marcar distancia, Natalia se enfadó y llegó a llamar a la policía para decir que tenía instintos asesinos con ellos.

Después, sus padres adoptivos la trasladaron a otra casa de Indiana, aún más alejada de ellos, donde la adoptada continuó viviendo sola, mientras la pareja se fue a vivir a Canadá.

La situación vivida acabó con el matrimonio de Kristine y Michael. Fueron acusados por abandono de un menor, por «negligencia infantil», y el caso trascendió nivel mundial. En 2022, Michael fue declarado no culpable y también se retiraron todos los cargos contra Kristine.

Las versiones han dado un giro en los últimos tiempos. A día de hoy, Michael considera a su ex esposa una «malvada», la acusa de maltratar a Natalia –que llegó a recibir más de una «paliza de muerte», según asegura– y de haber trastornado a la presunta cría totalmente. ¿Quizá por eso la niña acumulaba cuchillos?, ¿lo hacía para defenderse de Kristine? Son preguntas sin respuesta, al menos en el documental. La edad de Natalia tampoco tiene una respuesta definitiva: al final del documental se llega a decir que podría ser que la niña tuviese solo 13 años cuando fue enviada vivir sola al primer apartamento.

La siguiente familia de Natalia, la que la acogió después de los Barnett, habla maravillas de ella.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas